Una noticia inconcebible

Al escuchar la espeluznante noticia del bebé encontrado dentro de un refrigerador, me quedé como todo el que la escuchó: sin respiración. De inmediato se hace…

Por Yolanda Rosaly @YolandaRosaly

14 abr 2013, 11:00 pm 3 min de lectura

Al escuchar la espeluznante noticia del bebé encontrado dentro de un refrigerador, me quedé como todo el que la escuchó: sin respiración. De inmediato se hace imposible creer que un ser humano sea capaz de realizar un acto tan atroz. ¿Por qué? ¿Cómo es posible? Y la pregunta más difícil de responder… ¿Cómo nuestro Señor permite que eventos así ocurran, que hombres y mujeres reciban la bendición de convertirse en padres y actúen de esta forma? En ese instante, vino a mi mente una conversación que tuve con Ricky Martin, hace muchos años, en medio de una entrevista exclusiva y en la cual, por primera vez, habló de su Fundación People for Children. Estábamos en Brasil, cubriendo uno de los muchos proyectos musicales y comerciales que ha realizado en ese país. Ricky aprovecho su break de almuerzo para, entre otras cosas, darnos la primicia de su fundación. Allí también hizo un compromiso de por vida con los niños del mundo, sobre todo, con los boricuas. El resto ha sido historia. Ricky se ha entregado en cuerpo y alma a denunciar, educar e instruir sobre la trata de niños y, sobre todo, aquello que representa maltrato hacia los más pequeños. Nunca olvido sus palabras, su indignación contra todos aquellos que vivían aprovechándose de quienes no tienen la capacidad de defenderse de las atrocidades de que tantos delincuentes son capaces de maquinar y ejecutar. Me dijo que llevaba años buscando la forma de que más niños fueran felices, mantuvieran su inocencia, en cambiar una lágrima por una sonrisa. Su proceso fue largo y duro. Buscó y se adentró en un mundo que ni pensó que existía, que le costó trabajo creer y aceptar. Enfrentarse a esa realidad puede haber sido de las cosas más difíciles que le ha tocado vivir. Mención aparte merece su deseo y voluntad de “tomar este toro por los cuernos”, pues muy bien pudo haberse quedado viviendo en su universo de fama, lujo y comodidad o, como tantos otros, darle la espalda y dejar que otros hicieran para dedicarse a disfrutar de sus bendiciones… Pero entendió que una de esas bendiciones era, precisamente, trabajar para los niños. ¿Y qué haces, qué piensas, de dónde sacas el valor para enfrentarte a la crudeza de tantas situaciones dignas de una película de horror y trabajar con ellas a través de la Fundación? Tampoco olvidaré la respuesta a esta pregunta a la que, con frecuencia y cuando me enfrento a eventos que siento no puedo manejar (como el de este bebé encontrado en el refrigerador), recuerdo claramente: “Pienso en Dios, en que para él existe una razón para permitir que esto ocurra; trato de buscarle una razón que pueda entender. Y esa es la única razón que encuentro. Si no hago eso, me vuelvo loco. Por algo pasan las cosas, para que otros con más conciencia las conozcan, las denuncien y hagan algo para cambiar la historia”, agregó Ricky, buscando una conclusión lógica a tantos crímenes sin sentido contra tantos niños alrededor del mundo. Su fin principal con People for Children ha sido denunciar a los criminales que trafican, prostituyen y comercializan, en todo el sentido de la palabra, con la vida de tantos pequeños. Igualmente, al pasar los años y ahora que es papá, su mensaje incluye tratar el mal desde su raíz: la crianza, la familia, los valores, para que los que ahora se crían no terminen esclavizando. En fin, la noticia de la muerte de este bebé es inconcebible. Ojalá, como bien dice Ricky, podamos recapacitar, reconocer a los que tienen una conducta visiblemente sospechosa, tener el valor para denunciarlos, tomarnos el tiempo y darle prioridad a esto que ocurre a nuestro alrededor y muchas veces pensamos: “Ese asunto le toca a otro resolverlo”, en la medida de lo posible ayudar a estas personas enfermas mentales y evitar que noticias como estas nos dejen con el alma helada.