Coors Banquet será producida especialmente para el mercado local
La leyenda de las cervezas llega a Puerto Rico
Coors Banquet es toda una leyenda en el mundo de las cervezas y ahora será producida especialmente para el mercado de Puerto Rico en la fábrica de Golden, Colorado. Confeccionada con agua pura de las Montañas Rocosas de Colorado, la Coors Banquet ha sido venerada por los amantes de la cerveza, por su sabor de primera calidad, desde que salió al mercado a finales del siglo 19.
Igual que todas las cervezas de MillerCoors, la Coors Banquet es elaborada con el compromiso de producir cervezas de calidad máxima. Los ingredientes utilizados son agua pura y los mejores granos y lúpulos. También se eligen la cebada y la levadura de más alta calidad para crear el sabor robusto a malta que caracteriza a Coors Banquet. Además, su proceso de manufactura incluye más de mil pruebas de calidad que se llevan a cabo diariamente.
Esta producción de Coors Banquet para Puerto Rico confirma el compromiso que tiene la empresa MillerCoors con el consumidor local. Desde su lanzamiento Coors Banquet goza de una aceptación excelente que la posiciona como la de mayor crecimiento en la categoría de cervezas “Premium Lager”.
“Debido a la sólida aceptación de la Coors Banquet en su botella original del 1936, MillerCoors comenzó la producción con la etiqueta exclusiva para Puerto Rico. Con dicha etiqueta, se agiliza el proceso de producción y de embarques por lo que el consumidor podrá disfrutar de esta gran cerveza de calidad inigualable y la mayor frescura del producto en más lugares de Puerto Rico. Coors Banquet contiene la fórmula original de Adolph Coors, su creador y fundador de la cervecería Coors”, expresó A. Javier Soler, presidente de MillerCoors Puerto Rico.
“Estamos muy agradecidos a MillerCoors por premiar a los consumidores con esta producción exclusiva para el mercado puertorriqueño. La alta calidad y frescura de sus ingredientes junto con su elaboración, son algunos de los atributos que contiene esta gran cerveza. Nos sentimos muy honrados cuando recibimos la noticia de que Peter J. Coors nos quería entregar la primera botella Coors Banquet elaborada para Puerto Rico”, añadió Soler.
La historia detrás de Coors Banquet
La historia de Coors Banquet se remonta al 1873 cuando el inmigrante alemán Adolph Coors estableció su cervecería en el poblado de Golden, en Colorado. Fue allí que descubrió las aguas cristalinas de las Montañas Rocosas, el ingrediente básico para elaborar la cerveza perfecta. En 1880, Coors se convirtió en el único propietario de la compañía cuando compró la participación de su socio Jacob Schueler.
Durante la Prohibición, Coors se vio obligado a detener la producción de cerveza, así que se concentró en su negocio de porcelana y en la elaboración de leche malteada y cerveza sin alcohol. No fue hasta 1933, cuando terminó la Prohibición, que el cervecero volvió a producir y distribuir su famosa cerveza.
En 1936, se le añadió la palabra “banquet” al nombre de la cerveza que, hasta ese momento, se llamaba simplemente “Coors” Cuenta la leyenda que los mineros de la zona celebraban fiestas llamadas “banquets” en la década de los 1800 y que las Coors eran un requisito. En honor a ese legado del Viejo Oeste y a las reuniones amistosas, nació la Coors Banquet.
Durante la Segunda Guerra Mundial y por un acuerdo con el gobierno, Coors debió reservar la mitad de la producción para las tropas militares. Los soldados estadounidenses regresaron a casa sedientos de más pero la Coors Banquet solo estaba disponible en diez estados del oeste. Con el aumento en demanda, la cerveza adquirió su estatus de leyenda y comenzaron los viajes en auto al oeste para llenar baúles con suministros de la codiciada bebida. Cuando llegó a Indiana en 1991, completando su disponibilidad en los 50 estados, ya tenía su propio culto.
De hecho, algunas celebridades y hasta políticos se encontraban entre los fanáticos más fieles de la Coors Banquet. Se dice que los expresidentes de Estados Unidos, Eisenhower y Gerald Ford, las llevaban a bordo del Air Force One. El actor Dean Martin se tomó una en una película “western”, el guitarrista Keith Richards siempre la tenía disponible en el escenario y el actor Paul Newman dijo en entrevista con la revista Esquire que es la mejor cerveza doméstica.
La obsesión por la cerveza llegó al cine en 1977 con la película Smokey and the Bandit, protagonizada por Burt Reynolds y Sally Fields. El libreto cuenta la historia de un conductor de camiones que es contratado por un millonario tejano para contrabandear un cargamento de Coors hasta el estado de Georgia, donde la cerveza no estaba disponible.
Este fanatismo cruzó la frontera norte de Estados Unidos. Aunque la Coors Banquet no se distribuía en Canadá, sus habitantes estaban enamorados de la cerveza; a tal grado, que una página de Facebook titulada “Bring Coors Banquet to Canada” inspiró su llegada a ese país el año pasado.
Pero, la fama de la Coors Banquet no está infundada. El fanatismo de consumidores, artistas y políticos está justificado en la calidad “premium” de la Coors original que destiló Adolph Coors en sus comienzos. En 1893, ganó su primer premio en la Feria Mundial de Chicago. También obtuvo la medalla de oro en la categoría American Premium Lager en las ediciones de 2004 y 2009 del Great American Beer Festival.
