¿Cómo cuidar a una mascota en su etapa senior?
La edad, la raza y el tamaño influyen en cuándo comienzan los cambios que requieren ajustes en su estilo de vida
Por Metro Puerto Rico
Al igual que los humanos, las mascotas experimentan el proceso natural de envejecimiento, el cual no ocurre de un día para otro, pero poco a poco van surgiendo cambios físicos y cognitivos: el metabolismo se vuelve más lento, los músculos pueden debilitarse y los sentidos pierden parte de su agudeza.
Por eso, saber cuándo un perro o un gato entra en la etapa senior es fundamental para adaptar su alimentación, sus cuidados y su estilo de vida.
Ante esto, el Colegio de Médicos Veterinarios de Puerto Rico (CMVPR) compartió una serie de recomendaciones para ayudar a los cuidadores a identificar los cambios asociados al envejecimiento y brindarles a sus mascotas una etapa senior más saludable, cómoda y llena de bienestar.
“La edad en la que un perro se considera senior varía según su tamaño y raza, así como también factores individuales como la genética, el nivel de actividad física a lo largo de su vida y los cuidados preventivos recibidos. En términos generales, los perros de razas pequeñas, con un peso menor de 55 libras, entran en esta etapa entre los nueve y 12 años. Los perros de tamaño grande suelen considerarse senior entre los siente, ocho y nueve años. Durante esta etapa, algunas pueden mostrar ansiedad, cambios en los patrones de sueño o una mayor necesidad de cercanía con sus cuidadores. También, se encuentran la disminución de energía, mayor tiempo de descanso o sueño, dificultad para subir escaleras o levantarse, cambios en el apetito o el peso, pérdida de visión o audición, aparición de canas alrededor del hocico y alteraciones en el comportamiento, como desorientación, ansiedad o cambios en sus rutinas”, explicó la organización.
De acuerdo con la entidad, reconocer estos signos de manera temprana permite ofrecer los cuidados y la atención veterinaria adecuados para mantener una buena calidad de vida durante esta etapa.
Para apoyar a los cuidadores en esta etapa, se presentan las siguientes recomendaciones prácticas:
- Visitas veterinarias frecuentes — Realizar chequeos cada seis meses para detectar condiciones asociadas al envejecimiento, realizar análisis de sangre y placas, para tener una base de la salud de la mascota antes de que llegue a su etapa senior.
- Nutrición especializada — Debe ser una alimentación balanceada y adaptada a su edad que le provea energía y proteínas. Consultar sobre dietas y suplementos que apoyen articulaciones, digestión, función cognitiva y que fortalezcan la inmunidad.
- Control del peso — Mantener un peso adecuado para evitar complicaciones en movilidad, evitar sobrecarga en articulaciones y salud cardiovascular.
- Ejercicio moderado — Fomentar caminatas cortas, juegos suaves y estimulación mental.
- Adaptaciones en el hogar — Incorporar rampas, adaptar su cama para que sea cómoda y de fácil acceso.
- Cuidado dental y de higiene — Mantener rutinas de limpieza para prevenir infecciones y molestias.
- Atención emocional y mental— Ofrecer compañía, rutinas estables y actividades que estimulen su mente. Los juegos de olfato, rompecabezas y actividades suaves estimulan su mente y ayudan a mantenerlos activos.
“Cuidar de una mascota senior es un acto de amor y responsabilidad. Ellos han acompañado a sus familias durante años; ahora corresponde brindarles una etapa de vida llena de bienestar, tranquilidad y cariño. Con atención médica adecuada, una alimentación balanceada, actividad adaptada y un entorno seguro, es posible asegurar que vivan sus años dorados con la calidad que merecen”, concluyó el ente.


