Obama emerge como figura clave de los demócratas frente a Trump
Elecciones: El expresidente intensifica su campaña mientras los demócratas buscan nuevos liderazgos rumbo al futuro
Por EFE
Atlanta, EE.UU. — El expresidente de Estados Unidos Barack Obama se ha convertido en una de las principales figuras de los demócratas para plantar cara al actual mandatario, Donald Trump, en las elecciones de medio mandato del próximo martes, mientras el partido busca nuevos liderazgos que definan su rumbo.
A las antípodas de Trump y con su reconocida capacidad de oratoria, Obama ha intensificado su presencia en la campaña con mítines y anuncios electorales, en contraste con el perfil más discreto de los otros dos expresidentes demócratas vivos, Joe Biden y Bill Clinton.
“Después de dos años de caos, crueldad, corrupción e incompetencia, tenemos la oportunidad de decir basta. Votaremos por el cambio”, declaró en un mitin en Atlanta en apoyo a la reelección del senador por Georgia, Jon Ossoff, quien defiende un escaño clave para los demócratas.
Un impulso para movilizar a las bases
Casi 10 años después de abandonar la Casa Blanca, Obama tiene la misión de insuflar entusiasmo a una campaña demócrata centrada en la inflación y los elevados precios de la gasolina, cuestiones que, según las encuestas, amenazan con pasar factura a la mayoría republicana en el Congreso el próximo 3 de noviembre.
“A Obama se le ha pedido que genere entusiasmo y participación electoral, no tanto que convenza como que inspire. Su presencia atrae a más gente y a más periodistas”, explicó a EFE Andrew Rudalevige, experto en política estadounidense del Bowdoin College.
El tirón de Obama, sin embargo, no es garantía de victoria: en 2024 se implicó en la campaña de Kamala Harris y no evitó su derrota frente a Trump. Esta vez se suma a la recta final en un escenario más favorable porque las encuestas soplan a favor.
El primer presidente afroamericano de Estados Unidos conserva la capacidad de movilización entre el electorado negro en estados como Georgia, donde Trump se impuso en 2024 por poco más de 115,000 votos.
“Obama representa esperanza, fe y clase. Es el mejor de los mejores; lo que tenemos ahora es basura”, dijo a EFE Patricia, una votante afroamericana que asistió al mitin.
Sus intervenciones también provocaron la respuesta de Trump. El sábado, Obama se burló en un acto en Ohio de la ostentosa decoración de la Casa Blanca, que comparó con la de una cadena de restaurantes conocida por sus raciones abundantes y su estética recargada, y la contrapuso a las dificultades de los ciudadanos para llegar a fin de mes.
“Tiene la Casa Blanca como si Sadam Huseín hubiera abierto un Cheesecake Factory. Oro por todas partes”, dijo el expresidente, a lo que Trump respondió llamándolo “estúpido”.
Para Casey, otra de las asistentes al mitin de Atlanta, ese enfrentamiento refleja las diferencias entre ambos: “Obama representa la bondad, la buena educación y la inteligencia”, valores que desea que regresen a la política.
La presencia de Obama en campaña contrasta con el perfil bajo de Biden, quien dejó la Casa Blanca con bajos índices de popularidad y ahora recibe tratamiento por un cáncer de próstata.
Clinton, por su parte, conserva sus dotes de orador, pero pertenece a una generación política anterior y su fama de mujeriego “no encaja bien con el momento actual”, en el que los demócratas intentan vincular a Trump con el pederasta Jeffrey Epstein, apuntó Rudalevige.
Sin un sucesor claro para 2028
Obama mantiene así su papel de referente para las bases de un Partido Demócrata que sigue sin un liderazgo claro desde la derrota de Harris en 2024.
La necesidad de recurrir al expresidente refleja tanto su ascendiente como las dificultades de la formación para renovar sus figuras nacionales.
El pasado sábado estuvo en Míchigan para respaldar al candidato demócrata al Senado, Abdul El-Sayed, del ala más progresista del partido. Su intervención buscó también cerrar las heridas abiertas durante las primarias, una muestra de la influencia que conserva entre las distintas corrientes demócratas.
Tras las elecciones de medio mandato comenzará otra carrera dentro del partido: la búsqueda de un candidato presidencial para 2028. La lista de posibles aspirantes es amplia, pero ninguno se ha consolidado como figura indiscutible.
Entre los nombres que suenan están la propia Harris, Ossoff, el gobernador de California, Gavin Newsom; el exsecretario de Transporte Pete Buttigieg y la congresista progresista Alexandria Ocasio-Cortez.
La victoria de Zohran Mamdani el año pasado en las elecciones a la Alcaldía de Nueva York dio impulso a la corriente socialdemócrata del partido. Su avance en el ámbito municipal, sin embargo, no demuestra por sí solo que pueda reproducirse a escala nacional. Entretanto, los demócratas siguen recurriendo a Obama para movilizar a sus bases.


