Después de 10 días históricos alrededor de la Luna, la misión Artemis II entra en su fase final, que justamente es la más crítica, pues aunque todo apunta a un cierre exitoso, la realidad es que la reentrada atmosférica mantiene en alerta a científicos, ingenieros… y al mundo entero.
Este viernes, la cápsula Orión tendrá que completar una de las maniobras más peligrosas de la exploración espacial moderna: atravesar la atmósfera terrestre a velocidades extremas con temperaturas capaces de desintegrar una nave completa.
Se trata básicamente del momento que lo cambia todo, principalmente porque la misión Artemis II no termina hasta que toca el agua.
Y el momento en que la cápsula atraviese la atmósfera será el más tenso, el más peligroso… y el más decisivo tanto para los astronautas como para las futuras misiones del proyecto.
Hora del amerizaje
Según lo programado, la nave caerá en el Océano Pacífico cerca de la costa de California, el descenso podrá seguirse en vivo y tendrá estos momentos trascendentales ajustados al horario de Austin (tiempo del Centro):
- Transmisión de la NASA: 17:30 horas
- Separación de módulos: 18:33 horas
- Reentrada a la atmósfera: 18:53 horas
- Amerizaje en el Pacífico: 19:07 horas
De concretarse todo de manera exitosa, será el final de una misión histórica, al ser el primer vuelo tripulado que orbita la Luna en más de 50 años.

Descenso milimétrico:
- Separación de módulos
- Entrada hipersónica
- Despliegue de paracaídas
- Impacto controlado en el océano
- Rescate por helicópteros de la Marina
Todo en cuestión de minutos, por lo que un error en cualquiera de estas fases podría ser fatal.
Escudo térmico a prueba
De este modo, la mayor preocupación no está en el espacio… sino en el regreso, debido a que el escudo térmico —la pieza que protege a los astronautas del calor extremo— presenta imperfecciones conocidas desde la misión Artemis I.
Durante esa prueba sin tripulación, el material sufrió daños inesperados, incluyendo desprendimientos.
Por eso el mundo está en vilo, si el escudo falla, la cápsula podría desintegrarse y la realidad es que no existe plan de escape para los astronautas, dadas las características del vuelo.
Todo depende de que el material resista; sin embargo, la NASA asegura que los análisis son “suficientes” para confiar en la misión.
Temperatura y velocidad
Durante a la Tierra, la reentrada, Orión alcanzará una velocidad: más de 38 mil km/h y una temperatura de hasta hasta 2 mil 500°C.
En ese momento, la nave literalmente se convierte en una bola de fuego atravesando la atmósfera, mientras que el escudo térmico absorbe el calor y se “quema” lentamente para proteger la cápsula, pero el riesgo está en cómo se comporta ese material bajo presión extrema y eso se sabrá hasta la tarde de este viernes.
Por ese motivo, esa eta es donde la misión se vuelve controversial.
Algunos expertos, como el exastronauta Charlie Camarda, advirtieron en declaraciones a la prensa que la NASA no comprende completamente los fallos observados en Artemis I y que el riesgo podría ser mayor de lo estimado.
Incluso plantea un escenario inquietante con una probabilidad de éxito de 95%, es decir, un riesgo de desastre de uno en 20.
Para ponerlo en perspectiva, cabe mencionar que la probabilidad de morir en un vuelo comercial es de uno en nueve millones.
Otros especialistas, sin embargo, respaldan la decisión y aseguran que las simulaciones contemplan escenarios extremos y aún así garantizan la supervivencia de la tripulación.





