En el marco del Día Mundial de Concienciación sobre el Autismo, especialistas de la Universidad de Chile abordaron qué es la condición del espectro autista y por qué un diagnóstico adecuado resulta fundamental para el desarrollo de quienes la presentan.
La doctora Mariela Muñoz, jefa del Servicio de Pediatría del Hospital Clínico de la casa de estudios, explicó que el autismo “no es una enfermedad, sino una condición del neurodesarrollo que acompaña a la persona desde la infancia y durante toda su vida”, influyendo en la forma de comunicarse, relacionarse y comprender el entorno.
En esa línea, la especialista enfatizó que es más apropiado hablar de condición del espectro autista (CEA), ya que cada persona presenta características distintas.
“Cada persona es diferente: algunas pueden requerir más apoyo en su vida diaria y otras ser más independientes. No es una enfermedad que se ‘cure’, sino una condición que forma parte de la diversidad humana”, señaló.
Por su parte, el neurólogo Pablo Salinas, académico de la Facultad de Medicina, explicó que la neurodivergencia implica que “la persona tiene una estructura cerebral distinta al promedio”, por lo que no debe entenderse como una patología.
“No tiene nada que ver con la inteligencia (…) define cómo las personas entienden y se relacionan con el medio”, agregó.
Los expertos coinciden en que uno de los aspectos más relevantes es contar con un diagnóstico adecuado y realizado por especialistas.
Según Salinas, este proceso comienza con una evaluación clínica y un examen físico, seguido de estudios específicos de funciones cognitivas.
“Se debe realizar una evaluación de la cognición social (…) con un equipo especializado, como neuropsicólogos, fonoaudiólogos o terapeutas ocupacionales”, explicó.
El especialista advirtió además sobre el riesgo del sobrediagnóstico, ya que existen otras condiciones que pueden confundirse con el espectro autista.
“Entre ellas hay enfermedades de salud mental, como el trastorno obsesivo compulsivo, trastornos de personalidad o incluso trastorno bipolar”, indicó.
Por ello, recalcó que el diagnóstico debe ser realizado por un equipo calificado, capaz de identificar las habilidades que se deben potenciar y aquellas que requieren apoyo.
Señales a las que prestar atención
Los especialistas subrayan que la presencia de ciertas señales no confirma un diagnóstico, pero sí puede ser una alerta para consultar.
En lactantes (hasta 2 años)
- Poco contacto visual
- No responder al nombre
- Retraso o ausencia de lenguaje
- No señalar ni compartir intereses
- Juego repetitivo o solitario
En etapa preescolar y escolar
- Dificultades para relacionarse
- Problemas para entender normas sociales
- Intereses muy intensos o restringidos
- Conductas repetitivas
- Hipersensibilidad a estímulos
En adolescentes
- Dificultades persistentes en la interacción social
- Problemas para comprender ironías o normas sociales
- Aislamiento o ansiedad social





