Salud

Cada vez más personas en Puerto Rico apuestan por el pilates: estas son las razones

Este método, que integra cuerpo, mente y respiración, continúa ganando popularidad en la Isla.

El método que fortalece cuerpo y mente.
Pilates

Cada vez más personas en la Isla apuestan por el pilates como una alternativa efectiva para ejercitarse sin impacto, mejorar su postura y reducir el estrés. Este método, que integra cuerpo, mente y respiración, continúa ganando popularidad tanto en Puerto Rico como a nivel mundial.

Creado por el alemán Joseph Pilates en la década de 1920, el método combina control, precisión y concentración. Originalmente llamado “contrología”, evolucionó hasta adoptar el nombre de su creador y se convirtió en una de las disciplinas más practicadas en la actualidad. Con más de 500 ejercicios, sus objetivos principales son aumentar la fuerza, mejorar la flexibilidad y corregir la postura, siguiendo principios como la concentración, el control, la centralización, la respiración, la fluidez y la precisión.

El pilates fortalece todo el cuerpo, desde los músculos más pequeños hasta los más grandes, enfocándose en el “core”- abdominales, lumbares, glúteos y suelo pélvico - que sostiene la columna vertebral y es clave para prevenir lesiones y mejorar la alineación corporal.

La instructora Cristina Auffant explicó a Metro Puerto Rico que muchas personas llegan buscando aliviar dolores de espalda y terminan experimentando cambios más amplios que su bienestar.

“Es un método que trabaja todo el cuerpo, desde los músculos más pequeños hasta los más grandes, que busca entrenar el cuerpo a través de la mente”, agregó Auffant.

En esa línea, la entrenadora Nayra Lugo Quiñones, dueña de NYLA Studio en Yauco, señaló que sus clientas suelen notar mejoras en la postura, reducción del dolor y mayor fuerza en el core. A esto se suma un impacto emocional positivo.

“Algo que noto mucho es que ya no buscan solo ‘hacer ejercicio’, sino sentirse mejor mentalmente y tener ese espacio para ellas”, expresó.

El método también tiene un origen terapéutico. Durante su etapa como prisionero de guerra, Pilates desarrolló ejercicios y adaptó equipos como el Reformer, el Cadillac y la Silla Wunda para rehabilitar a personas heridas. Hoy día, se considera tanto preventivo como rehabilitador, recomendando para aliviar dolores, mejorar la movilidad y fortalecer el cuerpo sin impacto.

Además de los beneficios físicos, la disciplina aporta ventajas mentales. La concentración que requieren los ejercicios permite desconectarse del entorno y enfocarse en el propio cuerpo, promoviendo una sensación de bienestar integral.

En Puerto Rico, la bailarina y educadora Lolita San Miguel se destaca como referente del pilates clásico. Fue una de las únicas dos personas certificadas directamente por Joseph Pilates y desempeñó un papel clave en la difusión del método en la isla.

El auge de la disciplina se refleja en la diversidad de modalidades disponibles, como pilates en piso (mat), reformer, Cadillac, pilates de pared y power pilates, adaptándose a distintos niveles y necesidades. Sin embargo, la creciente demanda ha traído retos, ya que algunos espacios ofrecen entrenamientos que no siguen el método original.

“Hay lugares donde se utiliza el nombre de pilates, pero no necesariamente se practica como fue diseñado”, advirtió Auffant.

Asimismo, Lugo subrayó que una práctica auténtica requiere atención a los detalles, especialmente en la respiración, el control y la alineación, además de la guía constante de un instructor capacitado.

Aun así, el pilates continúa posicionándose como una opción accesible y efectiva para personas de todas las edades. Más que ejercicio, se ha convertido en una herramienta para mejorar la calidad de vida desde adentro hacia afuera.

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