En el Desierto de Mleiha, en Emiratos Árabes Unidos, fue instalada en 2025 una obra a gran escala de Milla Novo, titulada originalmente Ancestral Whispers.
La obra consta de 20 paneles de fibra anudados a mano suspendidos dentro de un marco de acero de seis metros de alto y diez por diez metros de ancho, plantado directamente en el suelo del desierto.
Los tonos saturados —rosa neón, amarillo caléndula, naranja quemado, verde musgo y tonos arena— vibraban contra el austero paisaje desértico, mientras que los hilos metálicos tejidos en algunos paneles captaban la intensa luz del sol.
El emblema Piwke Mapuche en forma de corazón, en referencia a su herencia mapuche, vinculaba la obra firmemente a las tradiciones ancestrales de tejido.
REIMAGINANDO LOS ALPES
Meses después de su debut en el desierto, Novo reimaginó la misma obra textil en un entorno radicalmente diferente: un paisaje alpino nevado.

En este proyecto conceptual, los paneles de fibra siguen siendo físicos y artesanales, pero se colocan digitalmente dentro de un pabellón de vidrio transparente situado entre la nieve compacta y las lejanas cimas de las montañas.
Los visitantes caminan entre paneles suspendidos cuyos flecos flotan justo por encima de la nieve, enmarcados por una estructura rectilínea de vidrio y acero.
El contraste entre los tejidos cálidos y táctiles y el entorno frío y minimalista aumenta la tensión entre la artesanía y la precisión de la ingeniería, transformando la instalación en una experiencia similar a la de un artefacto.
ARTESANÍA Y CONTEXTO
En el desierto, la instalación respondía al viento y a la temperatura: las sombras bailaban sobre la arena y un columpio central invitaba a la interacción táctil.
Esta aceptación del paisaje marcó un cambio en la práctica de Novo, que pasó de las piezas murales a los entornos textiles espaciales e inmersivos.
Al situar su obra tanto en el desierto como en los Alpes, revela cómo el contexto altera la percepción: en las dunas, el color y la textura se vuelven cinéticos y vivos; en la nieve, se vuelven contemplativos y enmarcados, como reliquias suspendidas entre dos mundos.
“Instalaciones de arte en fibra que viajan, desde espacios hoteleros de lujo hasta los terrenos más inesperados. El arte en fibra no tiene límites. Y yo tampoco”, precisa Milla Novo, artista textil afincada en Países Bajos
Aquí puedes ver unos videos de la instalación





