Casi mil millones de personas siguen cada año el Súper Bowl. Una vitrina de ensueño y, a la vez, una de las más estresantes del mundo. Ejecución bajo presión. Gestión del miedo al fracaso. Alcanzar el estado de máxima concentración. La final de la NFL se gana con la mente.
Nicoletta Romanazzi, ganadora del premio a la mejor preparadora mental del año en los Globe Soccer Awards, desgrana para EFE los desafíos psicológicos que esperan a Patriots y Seahawks.
Fijarse en imágenes positivas, potentes, exitosas y enfocadas en los puntos de fuerza es una de las claves para alcanzar el estado de máxima concentración, que lleva al mejor rendimiento bajo presión, afirmó Romanazzi en una entrevista con EFE.
Galardonada en Dubái con el primer premio a la ‘mental coach’ del año en los Globe Soccer Awards, Romanazzi ha trabajado con deportistas de élite como Marcell Jacobs, ganador del oro olímpico en los 100 metros de Tokio 2021, o el portero del Manchester City Gianluigi Donnarumma, entre muchos más.
De los ‘quarterback’ y los jugadores de movimiento, que pueden descargar sus emociones de forma explosiva en el campo, a los pateadores, llamados a pasar de la calma del banquillo al centro de los focos para lanzar un ‘field goal’, el Súper Bowl pone a prueba la fortaleza mental de cada protagonista. Emociones humanas que, de no gestionarse adecuadamente, pueden paralizar incluso al deportista más talentoso.
“El miedo más grande del ser humano es que se le excluya, que se le juzgue. Cuando nacemos, entendemos inmediatamente que para poder sobrevivir debemos adecuarnos a las reglas de nuestro grupo, y a partir de ese momento lo hacemos todo para ser aceptados. Todas las situaciones en las que percibes el peligro del juicio externo, y el riesgo de que los demás se puedan alejar, activan ese miedo profundo. Es algo de que el deportista no es consciente”, asegura Romanazzi.
“Además, a menudo en esas situaciones te centras en lo que no sabes hacer. En cambio, la diferencia la haces precisamente con tus puntos de fuerza, con tus talentos”, prosiguió.
“Uno de los ejercicios que hago hacer a mis deportistas es la lista de puntos de fuerza y luego acordarse de un momento en el que los usaron de la mejor forma. Volver a fijarse en cómo se sintieron, qué resultados han podido conseguir. Y es como reactivar eso internamente, por lo que luego, al entrar al campo, tu mente encuentra esos puntos de fuerza más fácilmente”, concluyó.
Presión externa y presión interna
Existen deportistas ‘referentes externos’, que buscan validación al exterior, y referentes internos, que la buscan al interior y a menudo se autoexigen rendir al máximo. En el Súper Bowl de Santa Clara las dos cosas irán de la mano.
“Cuando entras a un escenario de ese tipo, incluso como aficionado la energía se nota inmediatamente. Imagínese jugar el partido. Hay jugadores que saltan al campo y casi se conmueven. Es la energía de esos eventos. El deportista que sabe gestionar esta energía en los días previos, consigue saltar al campo y liberarla”, explicó Romanazzi a EFE.
“El problema es que muchas veces los deportistas llegan cansados al partido porque gastaron mucha energía antes, porque empezaron a crear imágenes de lo negativo que podría pasar en su mente, y cuando pasa eso, a la mente le cuesta entender que es solo una imagen inventada. La percibe como realidad, y hace que el cuerpo produzca esas mismas hormonas que produciría si estuviera en una situación de emergencia, de peligro”, añadió.
Resetear tras el error
Uno de los protagonistas del Súper Bowl de Santa Clara será el pateador venezolano Andy Borregales. Su rol es uno de los más estresantes del mundo del deporte. Sentado en el banquillo en la gran mayoría de los partidos, entra en acción en cuestión de segundos para convertir un ‘field goal’.
Una situación parecida a la de un penalti en el fútbol, con la sensación de tener mucho por perder y poco por ganar.
“A mis deportistas que están en el banquillo digo que tienen que vivir el partido como si estuvieran en el campo. Que se pregunten qué harían, vivirlo de manera muy activa. Eso te permite estar preparado cuando saltas al campo”, destacó la preparadora mental.
“Luego, entrar voluntariamente en el estadio de máxima concentración. Es un estado en el que los deportistas entran naturalmente, pero a menudo no saben hacerlo voluntariamente. Les permite estar al cien por cien de su potencial. Para entrar en ese estado hay que estar en el presente, fijar la atención en lo interior e ir paso a paso. Esto les ayuda a ser efectivos al máximo en esas situaciones”, aseguró.
El trance hipnótico Romanazzi toma como ejemplo dos historias de éxito. El oro olímpico de Marcel Jacobs y la victoria de la Eurocopa 2021 del meta Gianluigi Donnarumma.
Tanto Jacobs en la final de los 100 metros como Donnarumma en la tanda de penaltis de Wembley se dieron cuenta de sus triunfos con varios segundos de retraso. Ambos, asegura Romanazzi, estaban en el denominado trance hipnótico.
“En la Eurocopa de 2021 se habló mucho de que Donnarumma no se dio cuenta de que la tanda de penaltis había acabado. Si ves la final olímpica de Jacobs, él se da cuenta de que ganó cuando le abraza un compañero después de la prueba. Ese es un estado de trance hipnótico”, aseguró.
“Eso te permite estar al cien por cien. Es algo que entrenas, que primero aprendes a reconocer y luego entrenas”, subrayó.
La que muchos etiquetan como ‘mística’ del Real Madrid en la Copa de Europa también entra en este tipo de dinámica.
“Todo viene de una palabra clave, confianza. Es tener tan claros tus puntos de fuerza que no te preocupes de nada, porque sabes que tienes las capacidades necesarias. Vives el error como un error, no como una tragedia, y sabes que tienes los recursos para triunfar”, afirmó Romanazzi.
Pionera en su trabajo
El pasado diciembre en Dubái, Romanazzi era la única mujer entre los candidatos al premio inaugural a la mejor preparadora mental del año. Recibirlo fue un reconocimiento a una carrera de más de veinte años en los que luchó, y ganó, contra los prejuicios.
“Lo que me emociona del premio es que hicimos la revolución. Por fin se empieza a reconocer la importancia del trabajo mental. Sé que he sido parte de eso, porque nunca dejé de luchar. Faltaría más, es con los resultados tangibles que te das cuenta del impacto del trabajo. Fui súper feliz por el hecho de que hayan decidido añadir este premio para esta figura. Y luego haberlo ganado, siendo la única mujer en ese escenario, fue muy emocionante”, reconoció.
Al margen de su trabajo con deportistas de élite, Romanazzi ha creado una escuela para la formación de nuevos preparadores mentales y organiza cursos especiales en el Comité Olímpico Nacional Italiano (CONI) así como en universidades. Además, lanzará pronto su tercer libro, ‘Tu brújula eres tú’, enfocado en la visión del éxito como realización personal.
