En los últimos años, el concepto de "parejas dhármicas" ha ganado popularidad en el ámbito de la espiritualidad y las relaciones personales. Pues, estas parejas no se definen únicamente por el romance, sino por la idea de que su encuentro tiene un propósito mayor, un aprendizaje mutuo que contribuye al crecimiento personal y espiritual de cada uno.
El término “dhármica” proviene del sánscrito “dharma”, que puede traducirse como “propósito de vida” o “ley cósmica”. Según expertos en espiritualidad, una pareja dhármica se une para cumplir una misión o lección de vida, aunque la relación no siempre sea romántica o duradera. En muchos casos, estas relaciones pueden ser intensas y desafiantes, pero tienen el objetivo de ayudar a ambos individuos a evolucionar.
Los expertos dicen que las “parejas dhármicas” son aquellas muy parecidas a las conexiones que sienten las almas gemelas porque aportan serenidad, felicidad y un grado máximo de complicidad a nuestra vida.
Lo que las diferencia del resto es que ambos han pasado por vivencias similares y se encuentran en el momento perfecto para estar en pareja. No habrá tanto drama ni sufrimiento como sucede en los vínculos anteriormente expuestos.
“Las parejas dhármicas basan su crecimiento en la paz, en la estabilidad y en el diálogo. Apenas hay conflictos entre sus integrantes, y cuando los hay son capaces de resolverlos con facilidad porque la comunicación para ellos es clave y surge de forma natural”, según El Español.
“Cuando dos personas se encuentran en esta fase, han superado las pruebas de amoríos del pasado y han limpiado su karma”.
Es decir que las “parejas dhármicas” son amores para toda la vida, en clave de esa pareja definitiva que puede tardar en llegar, ya que a veces es necesario pasar por relaciones kármicas o conocer algunos espíritus afines para obtener lecciones, sanar heridas, conocernos a nosotros mismos y luego somos recompensados con estos amores que nos hacen sentir especiales y únicos.
