El premio fue la alegría de los alumnos
En una entrevista al medio argentino El Día, afirmó que “fue un trabajito de dos horas de cortar, pegar y ver qué meme coincidía con su respuesta”.
Pero que el esfuerzo valió la pena al “ver su alegría y verlos sonreír en estos tiempos fue la mejor satisfacción”.
La iniciativa fue muy destacada, pero o faltaron lo que les pareció mal en las redes sociales: “La vida no es un sticker, enseñe bien”, escribió un usuario.
“¿Colocar un sticker es enseñar mal?, no recuerdo que me hayan enseñado eso en mi formación docente. Enseño con todo el amor del mundo, preparo mis clases y actividades con todo el amor del mundo, planificó lo que voy a hacer, planteo objetivos y planifico formas de evaluar”, respondió la docente en otro video.


