Piezas con estilo e historia

“Estas son piezas curadas, pasan por un proceso. Son clásicas porque marcaron una época… Son piezas con historia”, dijo Valeria Bosch, propietaria de…

Por Karla Figueroa @LaKarlaFigueroa

5 nov 2015, 11:00 pm 4 min de lectura

“Estas son piezas curadas, pasan por un proceso. Son clásicas porque marcaron una época… Son piezas con historia”, dijo Valeria Bosch, propietaria de Len.T.juela Vintage Boutique.

Y es que en este espacio, ubicado en la calle Loíza, amantes de la moda encuentran las más peculiares piezas. Esto porque no se trata de una tienda común, sino que la joven empresaria se dedica a buscar vestidos, camisas o faldas de diferentes épocas (por eso lo de “vintage”).

Según explicó, el proceso para que estas piezas lleguen a su tienda comienza en las manos de una “curadora de vintage”. Luego Bosch hace la selección de piezas, proceso que describió como uno “bien bonito porque hay una magia detrás de todo esto, aparte de que es una pieza que nadie va a tener y que es súper diferente a lo que tiene todo el mundo ahora por la calle, es una pieza que llega aquí y que muchas veces lavo a mano, le retoco costuras, le cambio los elásticos, a veces le doy un estilo diferente y las mando al laundry. Cuando tú llegas aquí esas piezas están ready to wear”.

Enfatizó también que “la moda siempre se reinventa y se vuelve a rehusar. Independiente de que cambien los textiles, creo que hay piezas que son bien clásicas y que no mueren nunca. Una falda corte A, una pencil skirt, un vestido que sea ceñido arriba y más ancho abajo… Hay cosas que nunca van a morir. Aparte de que el estilo vintage es bien peculiar, las piezas están bien hechas y los materiales son bien diferentes a los materiales de ahora, por eso es que no mueren, son piezas que tienen más de 25 años y están intactas”.

“La moda siempre se reinventa y se vuelve a rehusar. Independiente de que cambien los textiles, creo que hay piezas que son bien clásicas y que no mueren nunca”, expresó Valeria Bosch, propietaria de Len.T.juela

Por otra parte, Bosch agregó que el concepto de la tienda es que la mayoría de las piezas son vintage, pero también ofrece piezas nuevas de diferentes líneas, entre las cuales se encuentra el trabajo de ocho diseñadores locales “para mover también el talento local”.

“Yo me vivo 300 por ciento cuando entra alguien por esa puerta y va a salir con un outfit de Len.T.juela. No dejo que nadie salga destruido. Si algo no te queda bien yo te lo voy a decir, porque también es mi nombre el que sale por ahí… Me gusta que la gente que salga de aquí se sienta segura, bonita, única y exclusiva”, señaló y confesó que, en momentos en que muchos jóvenes deciden aferrarse a trabajos tradicionales o abandonar la isla, tomar la decisión de abrir su tienda fue una algo complicada.

“(Echar a un lado la publicidad y abrir la boutique) fue una decisión difícil, lo confieso, me tomó prácticamente un año. A mí me encanta la publicidad, pero esto es mi pasión… Creo que cada cual tiene un proceso interno bien personal. Yo, por ejemplo, me levanté un día y le dije a mi esposo, hoy es que es, voy a renunciar”, dijo y añadió que comenzó todo con la idea de que si no iba bien, “pues, comienzo otra vez”.

“Me lancé a la aventura, y he puyado a mucha gente a que lo haga, a que se queden (en Puerto Rico), trabajen lo suyo y desarrollen las cosas que le apasionan, que yo creo que es lo más lindo. Vale la pena levantarte todos los días y no sentir que es un trabajo sino que es lo que te gusta hacer; sales a la calle y estás feliz porque realmente estás haciendo lo que te gusta”, expresó la propietaria de la tienda que está abierta al público hace poco más de tres años.

Finalmente, la Bosch expresó que Len.T.juela Vintage Boutique “es un lugar bien especial y único. Vas a salir de aquí con piezas que nadie más va a tener. Además, ofrecemos un servicio personalizado. La gente se debería dar la oportunidad de venir, explorar y salir con alguito exclusivo para enseñar por ahí”.

¿Por qué “Len.T.juela”? “El nombre de ‘Len.T.juela’ nace de un brainstorming que hice con mi esposo. Quería que fuera un nombre representativo de algún textil que se hubiese usado en muchas épocas diferentes y que fuera bien distintivo. Además, a mí me encanta el brilloteo. Por otra parte, las lentejuelas se usan desde los años 20 y un poquito antes, eso es algo que nunca muere, y siempre da ese espíritu de fiesta y felicidad”, expresó Valeria Bosch.