“Dejar atrás las vacaciones”

Como seguramente ya te habrás dado cuenta, las vacaciones hacen estragos en nuestra vida, ya que comemos, dormimos, descansamos y gastamos de más y trabajamos…

Por Helios Herrera | @helios_herrera

11 ago 2014, 12:00 am 3 min de lectura

Como seguramente ya te habrás dado cuenta, las vacaciones hacen estragos en nuestra vida, ya que comemos, dormimos, descansamos y gastamos de más y trabajamos de menos; bajamos la velocidad de nuestra productividad, hasta las defensas de nuestro organismo llegan a bajar, obvio el ejercicio también bajó; para resumir, modificamos negativamente casi todos nuestros hábitos.
 

Pero de pronto termina el “descanso” y casi de golpe debemos recuperar el ritmo habitual de nuestra vida, y en esta ocasión quiero compartirte algunos tips prácticos para superar las vacaciones:

En lo laboral:

Consciencia y paciencia: El desorden que generan las vacaciones provoca  alteraciones en los hábitos de sueño, de rendimiento, de atención y en nuestra capacidad de respuesta.
Ten paciencia al menos una semana para que clientes y proveedores olviden las vacaciones, para muchos la primera semana hábil realmente es la que viene después de la primera tras regresar al trabajo.

Utiliza esta semana para armar y organizar cosas que dependan más de ti que de los demás, organízate. Supera el duelo rapidito y ¡ponte en marcha, YA!
Hay quienes quieren elaborar un duelo casi depresivo porque se acabaron las vacaciones, o lo que es peor, porque no les gusta demasiado su vida cotidiana y se están enfrentando a que regresan a ella. Aquí el duelo en cuestión es más grave.

Si es el caso, el problema no es que terminó el periodo de asueto, sino que comenzó la realidad, habría que trabajar con esta última más que con las vacaciones.
Si el duelo es realmente por el término de las vacaciones, actúa cuanto antes y fuerza un poco la máquina… actuar, actuar, actuar.

En lo personal:

Oblígate a dormir una hora antes de lo normal y a levantarte al menos 30 minutos antes de lo habitual.

Tu cuerpo está fuera de dinámica, somos animales de costumbres y hábitos. En lo que el físico logra sincronizar horarios, te sentirás más cansado de lo normal y bajará tu rendimiento físico. Mejorar especialmente la alimentación y tus horas de sueño es fundamental durante las primeras dos semanas.
 
Organízate

Programa entre 30 y 40 minutos más de lo normal para llegar al trabajo.
En las primeras dos semanas, por consecuencia, las horas pico y la cantidad de personas en la calle se altera,  tomar un tiempo adicional por encima de lo normal te permite no participar de la hora pico ni del estrés, de las mentadas de madre adicionales, etcétera.

Y si  llegas muy temprano a tu trabajo, no pasa nada, puedes usar esos minutos adicionales con los que no contabas para organizarte, alinearte o simplemente darte paz y regalarte unos minutos sólo para ti.

Tus metas y propósitos:

• Incorpora acciones, no resultados. Sobre todo las primeras tres semanas, debes integrar tus propósitos y metas a tus rutinas; no en materia de qué quieres lograr, sino en las acciones que debes incluir o modificar para lograr lo que buscas.

• Pide una cita formal con tu jefe y habla sobre tus planes personales. Para que te ayude a aterrizar cómo la empresa puede apoyarte a lograr tus metas y cómo éstas aportan a la productividad de tu compañía. Por ejemplo, el que quiere un ingreso adicional y lo busca vendiendo cosas en su tiempo libre, sin saber que la empresa misma podría permitirle apoyar la promoción de sus productos.

• Utiliza herramientas. Una agenda clara y visual: 1% de tu tiempo, para obtener control del restante 99% del día.

• No te sientas culpable. Por estar harto de romper la dinámica familiar o urgido por regresar a tus actividades habituales.

• No sientas culpa por no querer a tu familia. Simplemente ya estabas un poco harto o harta de la convivencia tan intensa que no es la NORMA cotidiana. Querer regresar, recuperar tus tiempos y espacios es perfectamente lógico, sano y natural. Hazlo rápida, pero suavemente.

No olvides que en todo,  los resultados que obtienes de la vida son 10% las cosas que te suceden y 90% cómo reaccionas a las mismas. La mejor forma de predecir el futuro es creándolo, así que te deseo un feliz regreso, tras unas merecidas vacaciones, en ti está lo que quieras construir.

¡Piensa, reflexiona y actúa!