Historia de los tatuajes de Chile: Selección revelación de Brasil 2014
Marlon Parra es el tatuador oficial de muchos de los seleccionados de "la Roja" y del propio director técnico, el argentino Jorge Sampaoli.
Por Pamela Hormazábal/ Publimetro Chile
No muchos conocen su nombre, pero para los jugadores de Chile Marlon Parra puede ser casi una cábala. El talentoso tatuador ha dejado huella de su trabajo en varios hombres del plantel e incluso el técnico Jorge Sampaoli se sometió a las agujas del artista.
Sin duda que Marlon Parra se ha convertido en el tatuador oficial del fútbol chileno. También ha realizado sus trabajos en figuras de renombre como Antonio Di Natale.
El artista que trabaja en Tattoorockers tiene varias historias que contar y confiesa cómo ingresó al mundo del balonpié donde es un nombre recurrente entre los deportistas, una historia que, curiosamente, no comenzó con un futbolista.
“El primer deportista famoso que tatué fue el tenista Marcelo Ríos, ex Nº1 del mundo. Llegó en 2006 a través de un amigo. Cuando vino, me impresionó por todo lo que significa en nuestra historia deportiva”, señaló al diario La Tercera y agrega que “se hizo una cruz en su brazo izquierdo. Después siguió viniendo y a través de él, llegó Mauricio Pinilla”.
“Ellos son amigos y rápidamente llegó “Pinigol” y ahora es amigote mío. No es tan constante en venir porque vive en el extranjero, pero yo he ido a su casa y él viene. Las sesiones duran entre 8 a 9 horas y después de él llegaron los futbolistas, se pasaron los datos y ahora prácticamente he tatuado a casi todo el fútbol chileno, entre ellos, Matías Campos Toro, ex seleccionado chileno”.
Y fue precisamente a través del ex jugador de Universidad Católica, que el artista logró expandir su trabajo fuera de Chile y cuenta cómo llegó a Italia y pudo tatuar a un grande del fútbol de ese país. “Con Di Natale yo tenía un poco de miedo. Allá es considerado el dueño del equipo y él decide mucho lo que pasa. Es como serio. No da mucha confianza a sus compañeros, pero después conmigo le salió todo lo napolitano que tiene. Es súper agradable, se reía todo el rato”, recuerda.
“Se hizo un diseño que le mandó un fan. Eso lo trabajamos un poco para que quedara tatuable y lo hicimos. Es muy simpático”, agrega.
Y sin duda otro que ha marcado su carrera es el actual técnico de la selección chilena, Jorge Sampaoli, quien hace un tiempo lo visitó para tatuarse una frase religiosa.
“Llegó a través de Mark Gónzalez. Es un hombre cercano, pero muy reservado. Fue corto (el tiempo que demoró en el tatuaje). Es complicado Sampaoli con sus cosas personales. Le cuesta abrirse. Está muy expuesto en estos momentos, pero connmigo se portó muy bien. No es tan exigente como en la cancha”, confiesa.
Su amistad con los futbolistas le ha permitido viajar por el mundo y cuenta que pasó un mes en Dubai. “Visité a Luis Jiménez (ex seleccionado y a su señora, la modelo María José López, que también se han tatuado conmigo y me invitaron a su casa”.
Y aunque el valor de su trabajo es alto, los jugadores confían en él y están dispuesto a pagar por llevar su talento en la piel. “Un tatuaje del tamaño de una moneda tiene un valor de US$ 36. El brazo completo, que es lo que generalmente se hacen los futbolistas, cuesta cerca de US$730”.
Mauricio Pinilla, Luis Jiménez, Esteban Paredes, Mark González, Paulo Magalhaes, Carlos Muñoz, Junior Fernandes, Gonzalo Fierro, Álvaro Ormeño y Lucas Wilchez son sólo algunos nombres que lo han visitado en su lugar de trabajo.


