Relacionan las dietas vegetarianas con una mejor salud cardiovascular

Debate. Aunque un estudio sugiere que se disminuirían los ataques cardiovasculares con esta práctica, cardiólogos muestran escepticismo con los hallazgos.

Por Víktor Rodríguez @viktor_rodz

12 mar 2014, 11:00 pm 2 min de lectura

Un nuevo estudio realizado en Japón sugiere que una dieta vegetariana podría reducir hasta un 9 % los ataques cardiacos al lograr una mejor estabilización de la presión arterial mediante la eliminación de las carnes. 

Sin embargo, varios cardiólogos a nivel mundial han levantado bandera ante los hallazgos de esta investigación arguyendo que se requiere un análisis más profundo para, como mínimo, sugerirle a pacientes cardiacos la eliminación de la carne en sus dietas.

Y es que, según explicó el doctor Pablo Altieri, profesor de Medicina y Fisiología en el Recinto de Ciencias Médicas de Universidad de Puerto Rico, la dietas vegetarianas deben verse como un complemento para lograr una mejor salud cardiovascular y no como una solución.

“La presión es una enfermedad compleja y aún no se ha curado. Básicamente, uno puede comer de todo, pero porciones pequeñas para no engordar. Una dieta vegetaria ayuda a perder peso y a ingerir menos sodio. Si se rebaja y se come menos sal, es una posibilidad grande que la presión se controle”, explicó el galeno.

No obstante, aclaró que decidir eliminar los tratamientos amparándose solo en una dieta vegetariana no es un consenso en el mundo de la cardiología.

Asimismo, opinó el cardiólogo Gregg Fonarow, jefe asociado de la división de cardiología de la UCLA, en Los Ángeles, al exponer que la mayoría de los datos del estudio propuesto por  el Centro Nacional Cerebral y Cardiovascular de Osaka, Japón, en conjunto con otras instituciones, “provienen de estudios observacionales, y apenas hubo un total de 311 pacientes evaluados en ensayos clínicos de duración limitada”.

Es decir, con  los 32 estudios incluidos en la revisión de la investigación solo se compararon las diferencias entre las personas que comían carne y las que no. Por lo que, para Fonarow, esos tipos de estudios solo describen relaciones y no pueden probar que la dieta por sí sola fuera el motivo de que los vegetarianos tuvieran una presión arterial más baja que los carnívoros.

A pesar de esta oposición, los autores del estudio indicaron que en promedio las reducciones observadas en los estudios eran de 5 a 7 milímetros de mercurio en la presión arterial sistólica (el número superior) y de 2 a 5 en la presión arterial diastólica (el número inferior).

Dato 9 % es la proporción en la que disminuye el riesgo de accidente cardiaco con una dieta vegetariana.