No importa el calor boricua para beber vino
La temperatura que importa no es la del clima
Por Karla Figueroa @KarlaMetro
En Puerto Rico hace calor, pero bebemos vino. Aquí, hasta el que dice que no le gusta el vino se toma una copa de vez en cuando. Y es que, según nos explicó el “sommelier” Wilbert Morales, la bebida obtenida de la uva sí es parte de nuestra cultura.
“Es parte de la historia. Aquí no había cultura de vino antes de los españoles”, explicó Morales. “Básicamente, por los colonos es que nosotros en Puerto Rico tenemos la cultura del vino”.
Por otra parte, el “sommelier” explicó que lo que llegaba a la Isla era el “vino tinto porque el vino blanco, con el viaje, sufría y no llegaba en buenas condiciones. Además, para aquel momento las cualidades de los vinos blancos españoles no eran las que tienen ahora”.
Sin embargo, ya entendimos que, aunque haga calor, el vino va a estar sobre la mesa, pero ¿qué pasa cuando hace calor por dentro?
Todas las películas, series, novelas y las escenas que nosotros mismos presenciamos en las barras hacen una conexión entre la tristeza y el vino.
Cuando le preguntamos al “sommelier” sobre esa idea de que a menudo las copas de vino van acompañadas de unas cuantas lágrimas, este explicó que “eso sería un dato mucho más científico y psicológico. El alcohol obviamente es un depresivo; la reacción del alcohol en el cuerpo es una depresiva. Puede que el alcohol cause en la persona algún tipo de confort o de relajación. Después de ahí, el resto serían respuestas científicas”.
No obstante, esta respuesta simplemente nos llena de más curiosidad. Por lo que luego de un poco más de investigación, podemos achacarles esta “costumbre” a los griegos y a sus dioses.
Dionisio es el dios del vino y la embriaguez, el éxtasis y el delirio (Baco, para los romanos). El éxtasis es un estado de plenitud y satisfacción increíble. El vino puede dar ese éxtasis; ese sentimiento de regocijo que todo el mundo busca cuando piensa que todo está mal. Se agarra la copa de vino cuando la “pena” opaca lo demás.
Así que podemos culpar a los griegos o la temperatura, pero al fin y al cabo siempre nos quedará la incógnita de por qué las personas toman vino cuando tienen mal de amores, por qué una de las canciones más depresivas de Los Auténticos Decadentes se llama “Vino Triste”, con cuántas copas de vino se cura el mal de amor.


