Elizabeth Robles convierte la transformación de la materia en una reflexión sobre Puerto Rico en “Punto y seguido (.)"
La nueva exposición de la artista en la Liga de Arte de San Juan explora la fragilidad, la resiliencia y las posibilidades de futuro a través de procesos naturales y obras en constante transformación
Por Joaquín Baerga
En Punto y seguido (.), su nueva exposición en la Liga de Arte de San Juan, la artista multidisciplinaria Elizabeth Robles explora cómo los procesos de transformación de la materia pueden convertirse en una reflexión sobre la fragilidad, la resiliencia y las posibilidades de futuro.
La muestra reúne obras realizadas y transformadas a lo largo de varios años, junto a nuevas configuraciones que responden al espacio de la Liga.
Específicamente, Robles quiso reflejar, a través de procesos naturales, la fragilidad humana ante los cambios drásticos que son parte de la vida.
La pared de la sala donde se ubica la exposición está cubierta por un conjunto de fotografías que invita al público a acercarse para ver los detalles, abundó. En ellas se aprecia materia orgánica en descomposición y los insectos que la pueblan.
“[La sala] es un espacio donde las cosas todavía no son, pero están siendo”, planteó.
Para Robles, esas imágenes van más allá de documentar procesos naturales y funcionan como una metáfora de la realidad puertorriqueña.
Según la artista, en ellas se refleja la situación política de la isla. Los apagones, la escasez de agua y la dependencia de alimentos importados provocan que con frecuencia se pierdan alimentos antes de ser consumidos, expuso. “Es un espejo [de la realidad]”.
No obstante, expresó que hay cierta belleza en esos procesos. La materia no solo se descompone, sino que se recompone, formando otras posibilidades, manifestó y añadió que ese proceso genera composiciones de colores y texturas que, a primera vista, pueden parecer abstractas.
La muestra se extiende al jardín interior de la Liga, continuando la exploración de procesos naturales. Allí, la artista presenta cultivos de árboles de molinillo y plantas de zamia o marunguey, integrando elementos vivos.
Robles añadió que estos elementos funcionan como símbolos de resiliencia, vinculados a la historia de la isla, y plantean una posibilidad del futuro.
“Muestra que sí, podemos hacer algo”.
Para la artista, el hacer y deshacer, el encuentro entre materiales, el accidente y la posibilidad de que las obras se reorganicen y establezcan nuevos vínculos son esenciales para su proceso creativo.
Asimismo, sostuvo que dibujar va de la mano con sentir optimismo, pues nos permite visualizar nuevas posibilidades.
La exposición también incorpora la participación de Otoniel Robles, dibujante y hermano de la artista. Su obra Nube de Hormigueros marca el espacio intacto del suelo y le añade textura a la exposición.
Punto y seguido abrió al público el jueves 16 de julio en la Galería Delta de Picó y permanecerá en exhibición hasta el 27 de agosto. La Liga de Arte de San Juan está ubicada en la calle Francisco Rufino de Goenaga #1 en el Viejo San Juan. La entrada es libre de costo.


