La comunidad de La Perla marcó un nuevo capítulo en su historia cultural con la apertura de la exhibición fotográfica: “Latidos de La Perla: Historia, Lucha y Esperanza”, una iniciativa de la Asociación Impacto Comunitario La Perla, Inc., en colaboración con la Fundación Good Bunny y la Fundación Rimas, que se convierte en el primer evento oficial celebrado en el recién rehabilitado Centro Comunal Antiguo Matadero.
A través de paneles, fotografías y textos narrativos, la exhibición invita a conocer el origen y el crecimiento de la comunidad desde sus primeras décadas junto a la ciudad amurallada, así como su vida cotidiana, su cultura, sus retos y su capacidad de reinventarse.
La curaduría estuvo a cargo de la profesora y artista plástica Ana Rosa Rivera Marrero mientras el diseño de la exhibición fue realizado por la artista Virgen Rodríguez de la firma DVG Group.
La presidenta de la Junta Comunitaria de La Perla, Yashira Gómez, subrayó el valor simbólico del centro para la identidad del barrio y la importancia de rescatarlo como punto de encuentro.
“Esta exposición recoge el latido de nuestra gente, su memoria, la lucha y la esperanza. Queremos que se conozca nuestra historia con respeto y desde nuestra propia voz. Es un recorrido pensado para residentes, visitantes y nuevas generaciones que desean entender por qué La Perla es parte esencial de la historia de San Juan”, expresó.

La exhibición ya está abierta al público durante el mes de marzo.
Como parte del acto inaugural, la comunidad dedicó la exhibición a la trabajadora social Carmen Rita Ramos, figura clave en el desarrollo comunitario de La Perla durante casi dos décadas.
Ramos, visiblemente emocionada, recordó sus inicios en el centro y el trabajo realizado junto a los residentes.
“Cuando yo llegué aquí, en esta comunidad había 348 familias. Por algo tenemos que empezar y empecé por darme la tarea de escuchar a los residentes”, expresó.
Añadió que su gestión estuvo marcada por la colaboración con el liderazgo comunitario y el apoyo municipal. “Mi vida es una vida de compromiso, de fe y de mucha alegría”, sostuvo.
En su mensaje, también hizo un llamado a que la rehabilitación del edificio trascienda la infraestructura física y se traduzca en revitalización social.
“Pero que esto no se torne un edificio bello y bonito sino que por las organizaciones comunitarias que hay reviva esta comunidad en alegría en nuevos proyectos porque no nos podemos quedar en el pasado y hay mucho por hacer”, manifestó.
La restauración del Antiguo Matadero incluyó reparaciones estructurales, impermeabilización del techo, mejoras eléctricas, redistribución interior, rehabilitación de baños, remoción de pintura con plomo y la construcción de un balcón o terraza, entre otras mejoras.
El espacio, que permaneció en ruinas por más de una década tras el impacto del huracán María, fue restaurado con una inversión de sobre $2 millones y reinaugurado por el municipio de San Juan.
El proyecto fue posible mediante una combinación de fondos municipales y recursos del Fondo Suplementario de Conservación Histórica de Emergencia canalizados por la Oficina Estatal de Preservación Histórica.



