Dulce María arranca el año con un nuevo lanzamiento que consolida la etapa introspectiva que viene construyendo en su carrera. La cantante y compositora mexicana continúa explorando una narrativa más cercana y emocional, conectando con una audiencia que ha crecido con ella y que hoy se identifica con historias más complejas sobre el amor.
En este contexto, este 12 de febrero verá la luz su nuevo sencillo, una fecha estratégica que antecede a San Valentín y que dialoga directamente con la conversación colectiva sobre las relaciones y sus matices.
‘Casi algo’ se adentra en uno de los fenómenos afectivos más representativos de esta generación: vínculos intensos, significativos, pero sin etiquetas claras. La canción retrata ese espacio ambiguo donde hubo ilusión, conexión y expectativas, pero nunca una definición formal.
A través de una letra honesta y emocionalmente directa, Dulce María pone palabras a esas historias que parecían encaminarse hacia algo más, pero que quedaron suspendidas en la incertidumbre.
En términos sonoros, el sencillo apuesta por un pop contemporáneo de producción limpia, donde la voz y la interpretación se convierten en el eje central del relato. La composición refuerza esa mirada vulnerable y actual sobre el amor, convirtiendo ‘Casi algo’ en una propuesta que a pocos días de San Valentín, invita a reflexionar no solo sobre las historias consolidadas, sino también sobre aquellas que nunca llegaron a definirse, pero dejaron huella.
En entrevista con Publimetro, Dulce María comparte los detalles detrás de este lanzamiento del 12 de febrero, el proceso creativo que dio forma a ‘Casi algo’ y la manera en que esta canción acompaña tanto su presente artístico como la conversación emocional que surge en torno al amor en fechas tan simbólicas como el Día de San Valentín.

El fenómeno de los “casi algo”
Dulce María parte de una premisa clara: en los últimos años, el término “casi algo” se ha vuelto demasiado común. “Desgraciadamente se ha puesto demasiado de moda”, admite, al referirse a estas relaciones que pueden ser muy intensas, pero que se quedan en una zona inconclusa. “Eres casi todo, pero a la vez nada”, resume, explicando que la ausencia de una etiqueta impide que la historia termine de empezar o de acabar.
La artista señala que, a diferencia de una relación formal, donde existe un “¿quieres ser mi novia?” y, eventualmente, un “ya no somos novios”, en los “casi algo” no hay un nombre que ayude a cerrar emocional y mentalmente. “No termina de cerrarse, no termina de empezar y no termina de acabar”, insiste. Esa falta de definición deja conversaciones pendientes, dudas en el aire y la sensación de que “nos faltó un café para platicar” y aclarar lo que realmente estaba pasando.
El lanzamiento del sencillo el 12 de febrero, a unos días de San Valentín, también responde a esa reflexión. Para Dulce María, el 14 de febrero no solo es para quienes tienen pareja o planes claros; también están “los dichosos casi algo que dices: ‘¿Y qué hago?’”.
En una fecha donde el discurso suele centrarse en el amor ideal, la canción funciona como un guiño a quienes no saben si felicitar a alguien porque, simplemente, no son nada definido.

Una canción entre la nostalgia y la frescura
En cuanto a su propuesta musical, Dulce María reconoce que gran parte de su repertorio está compuesto por baladas intensas sobre amores profundos o rupturas dolorosas. Sin embargo, 'Casi algo’ ocupa un lugar distinto. “Es una canción fresca que tiene nostalgia, pero a la vez es alegre”, explica.
La producción de Fernando Boix aporta matices del pop actual con tintes europeos. “La melodía es como feliz, pero al final estás hablando de esta nostalgia y de este amor inconcluso”, detalla.
No es una canción completamente triste ni plenamente romántica; se mueve en ese punto intermedio donde no hay un final claro, pero tampoco una historia consolidada. “Es como tratar de hacer un cierre, pero que no termina de cerrar porque nunca terminó de empezar”, sintetiza.
Un lanzamiento en medio de la maternidad
El sencillo también adquiere un significado especial por el momento personal que atraviesa la cantante. “Estoy a punto de dar a luz, estoy a un mes”, comparte. La llegada de su bebé modificó los planes que tenía para desarrollar un disco completo, obligándola a pausar procesos y replantear tiempos.
Aun así, decidió no guardar las canciones que ya había trabajado. “No quiero que si las dejas pasar mucho tiempo, la producción ya no me guste o la letra ya no me haga tanto sentido”, explica.
Aunque actualmente no está preparando gira ni shows, quiso compartir esta música con sus seguidores mientras se dedica a la maternidad. Todavía no define si el proyecto será un EP o un álbum, pero tiene claro que, por ahora, “el proyecto más grande y más importante que tengo es mi bebé”.

El mensaje para quienes se identifican
Más que provocar lágrimas, Dulce María espera que la canción genere identificación. “Que la puedan escuchar y no sea de ‘voy a llorar horrible’, sino como: claro, esto pasa y a veces necesitamos nombrarlo”, reflexiona. Para ella, cantar lo que se siente puede ayudar a soltarlo, a recordarlo con nostalgia y no necesariamente con dolor.
En cuanto a quienes viven un casi algo, su consejo depende del contexto. Si existe maltrato o manipulación, la prioridad es clara: “hay que ver por nuestra felicidad y por algo que te haga ser mejor”. Pero en otros casos, cuando simplemente la relación no se concreta, invita a preguntarse qué se quiere realmente.
“Yo sí soy de la idea de que si te gusta mucho alguien y estás sufriendo, es platicar y decir: ‘Yo sí quisiera algo bien contigo, ¿tú quieres o no quieres?’ para no perder más el tiempo”, afirma. Reconocer el propio valor es clave: “Dos cosas no pueden ocupar el mismo espacio”. Si alguien está ocupando el lugar de una pareja sin serlo, puede estar bloqueando la posibilidad de que llegue un amor claro y recíproco.
Porque, al final, el aprendizaje detrás de 'Casi algo’ es no quedarse indefinidamente en la ambigüedad si lo que se desea es un “algo de verdad”.
