El espectáculo de medio tiempo del Super Bowl LX está en boca de todos, el despliegue escénico y el peso cultural de ver a Bad Bunny en el escenario más visto del planeta ha llamado la atención global de los medios de comunicación.
La presentación también creó un misterio que se volvió tendencia en cuestión de minutos: ¿por qué el artista apareció con una playera que llevaba el número 64?

A diferencia de un jersey tradicional de la NFL —donde el número identifica a un jugador—, en el caso de un espectáculo musical el número funciona como símbolo. Y hasta ahora, lo más importante es esto: no existe una explicación oficial confirmada por Bad Bunny, su equipo creativo o la NFL.
¿Por qué el 64 de la playera de Bad Bunny?
La primera teoría fuerte apunta a la identidad personal del cantante. En distintas publicaciones y conversaciones se popularizó el concepto de “Ocasio 64”, un guiño que conecta con su nombre real: Benito Antonio Martínez Ocasio.
En esta lectura, el 64 no sería un número “deportivo”, sino una manera de firmar el momento: Benito no solo apareció como estrella global, sino como “Ocasio”, el nombre que lo ancla a su historia y a Puerto Rico.

La especulación más sólida —por la manera en que se ha repetido en medios de entretenimiento— es la del homenaje familiar. En particular, se ha mencionado que el 64 podría estar relacionado con un año importante dentro de su círculo íntimo, como el nacimiento de un familiar cercano.
Este tipo de mensajes son comunes en artistas que trabajan con simbolismos: un detalle pequeño en el vestuario puede ser un tributo personal escondido en un escenario gigantesco.
Otra interpretación apunta a lo más pragmático: el 64 pudo ser una decisión estética y narrativa, diseñada para provocar conversación. En el Super Bowl, cada segundo cuenta y cada imagen está pensada para convertirse en clip, meme o discusión. Un número poco común, sin explicación inmediata, funciona como gasolina para redes sociales: obliga al público a buscar, debatir y volver a ver el show.

También se intentó vincular el 64 con significados culturales o numéricos más abstractos, pero esas teorías suelen ser las más débiles porque no tienen una conexión clara con la carrera del artista ni con la narrativa del evento.
Por ahora, el “64” se mantiene como un símbolo abierto: puede ser tributo, firma personal o estrategia de impacto. Y en el Super Bowl, a veces el misterio también es parte del espectáculo.
