Bad Bunny será el protagonista del show de medio tiempo del Super Bowl LX el 8 de febrero de 2026, pero la cuestión de su “cobro” o el valor real del espectáculo suele generar confusión año con año que se realiza el evento. Te explicamos cómo funciona el pago, quién cubre qué y por qué este momento tiene un impacto económico mayor incluso que un salario.
Bad Bunny será el artista principal del Apple Music Super Bowl LX Halftime Show el próximo 8 de febrero de 2026, en el Levi’s Stadium en Santa Clara, California, ante una audiencia global de más de 100 millones de personas.
¿Bad Bunny cobrará por su show?
Sorprendentemente, Bad Bunny no recibirá un sueldo tradicional por su actuación, y esto no es exclusivo de él sino una política histórica de la NFL para el espectáculo de medio tiempo.
Según múltiples reportes, los artistas que encabezan el halftime show no reciben un pago significativo por actuar. La Liga no ofrece honorarios convencionales, solo un salario mínimo negociado por sindicatos, que en casos recientes fue de apenas unos miles de dólares o incluso unos cientos para el propio show.
En palabras sencillas: el performers fee que tradicionalmente se menciona es simbólico, muy por debajo de lo que cualquier artista de este nivel cobraría en un concierto normal, y en algunos casos se reduce a los pagos mínimos que exige la ley laboral por el día de trabajo.
¿Entonces quién paga el show?
Aunque Bad Bunny no cobra un “cheque gordo” por su participación, la NFL y sus socios como Apple Music y Roc Nation cubren todos los costos de producción. Estos incluyen:
- Escenario y desmontaje.
- Iluminación, sonido y efectos especiales.
- Bailarines, técnicos y logística creativa.
- Vestuarios y transporte.
La cifra total de producción para espectáculos de medio tiempo puede superar los 10 millones de dólares, según estimaciones que incluyen producción, diseño y logística técnica.
Aunque no recibe un pago directo, el “valor” del show para Bad Bunny es enorme, ya que protagonizará un espectáculo visto por cientos de millones de personas, lo que impulsa reproducciones, ventas y consumo digital; en este sentido, artistas que han actuado anteriormente han visto aumentos de streaming y ventas de hasta doble o más, tras su participación.
Este peso simbólico supera con creces lo que se tendría en cualquier otro concierto aislado, convirtiendo al halftime show de la NFL en uno de los comerciales musicales más grandes del mundo.
