Londres- El elenco de ‘Hamnet’ se convirtió en una verdadera “familia”, tanto dentro como fuera de la pantalla, después de bailar juntos al son del ‘We Found Love’ de Rihanna durante el rodaje de la película, según relataron varios de sus protagonistas en una entrevista.
“Encontramos el amor en un lugar sin esperanza”, cantan a pleno pulmón la directora de la película, Chloe Zhao; la actriz irlandesa Jessie Buckley y el joven actor Jacobi Jupe, de 12 años, en un encuentro virtual con varios medios internacionales, entre ellos EFE, antes del estreno de la película en cines este 23 de enero.
“Creo que lo que fue de veras especial en este rodaje es que estábamos protegidos y éramos como una familia. Las tomas de baile son un gran ejemplo de lo que nos unió, algo que realmente nos hizo felices al final del día”, relata Jupe, que da vida a Hamnet, el único hijo varón de William Shakespeare y que da nombre a la película.
Zhao (‘Nomadland’) adapta a la gran pantalla la novela homónima de Maggie O´Farrell, una historia que da voz a Agnes (Buckley), la esposa de Shakespeare (Paul Mescal), y trata de imaginar su proceso de duelo tras la pérdida temprana de su hijo Hamnet (Jupe), que inspiraría al dramaturgo inglés para escribir una de sus obras más universales, ‘Hamnet’, a principios del siglo XVII.
“Lo que Maggie hizo de manera preciosa con su libro es intentar tocar un tema que es poesía, que no son hechos, porque en este caso los desconocemos. Pero, incluso aunque sepamos los hechos (...) la metáfora lo explica mejor que la verdad real y es lo que intentamos conseguir”, explica la cineasta china.
Buscar la luz en la oscuridad
Para preparar el papel de Agnes, Buckley dice haber sido “como una urraca” que fue recopilando los ingredientes que la conectaban con su personaje -desde fotos a un libro sobre los Tudor que acabó tirando a las tres páginas-, pero afirma que fue difícil ponerse en la piel de una persona que había perdido a su hijo.
“No sé como describirlo, no puedo imaginarlo. Pero lo que leí y sentí es que nunca dejas de buscar la luz en la oscuridad. Nunca dejas de buscar para volver a encontrar a ese niño que has perdido o volver a hallar esa cosa que amaste. Lo encuentras en los lugares más insignificantes”, describe Buckley.
La irlandesa, de 36 años, dio a luz a su primera hija a finales de 2025, tras rodar ‘Hamnet’, y ese instinto maternal se traslada en la entrevista cuando abraza a Jupe, su hijo en la ficción.
En ‘Hamnet’, Agnes lucha por convivir con el duelo y la pérdida mientras trata de sacar adelante al resto de su familia, hasta llegar a un estado de catarsis que la propia Buckley también experimentó.
“En mi vida he necesitado contar historias para ayudarme a entender y alcanzar la catarsis, y recibir una educación que me dé libertad para sentirme viva en el mundo, en relación a él y con la gente que amo de manera profunda. Así que sí, sentí esa catarsis. La necesitaba. Tengo mis propias batallas y estoy intentando superarlas”, cuenta la irlandesa.
El lenguaje del corazón
La cinta, de poco más de dos horas, también profundiza en la faceta más personal y familiar de Shakespeare, y lo presenta como un padre cariñoso y al mismo tiempo ausente, a caballo entre su Stratford-upon-Avon natal y el Londres que lo consagró como uno de los autores más célebres de la literatura universal.
En este sentido, pese a contar una historia profundamente inglesa, la película abandona la llamada ‘bardolatría’ y toma distancia del dramaturgo con un equipo muy internacional, donde cada uno aporta “su propio Shakespeare” al relato, asegura Zhao.
“Chloe pide a la gente que venga con el corazón, sin importar de dónde sean (...) Y eso se convierte en el lenguaje. El de la humanidad y del corazón”, comenta Buckley al respecto.
Ese lenguaje ha traspasado la pantalla y ya ha logrado conectar con audiencias y críticos de todo el mundo, posicionando a ‘Hamnet’ como una de las películas favoritas de la temporada de premios, incluidos dos Globos de Oro a Mejor Película de Drama y a Mejor Actriz, para Buckley, con la mirada ya puesta en los Bafta y los Óscar.
Por: Raúl Bobé
