Imagina despertar atado a una silla, frente a una juez que te informa que has sido acusado de asesinato y que, si no logras demostrar tu inocencia en noventa minutos, serás ejecutado de manera inmediata. Ese es el punto de partida de Sin piedad, la nueva película protagonizada por Chris Pratt, una experiencia cinematográfica intensa, futurista y visualmente dinámica donde la Inteligencia Artificial asume el papel de juez, jurado y verdugo.
La cinta irradia una salvaje vida gracias al realizador Timur Bekmambetov. Además, su trabajo dentro del formato Screenlife —con títulos como Unfriended, Searching y Profile— ha impulsado el lenguaje cinematográfico al integrar el mundo digital como eje narrativo.
“Sin piedad es una cinta espeluznante, emocionante, intensa y misteriosa, una nueva aproximación al lenguaje de Screenlife, con una temática seria, impactante y entretenida”, dijo el director Timur Bekmambetov. “Me fascinó esta cinta no sólo como una posible producción al estilo Screenlife, sino también como una cinta tradicional. Tiene todo que ver con nuestro comportamiento y la manera como interactuamos con la tecnología”.

El productor Charles Roven subrayó el componente contemporáneo de la historia: “Este es un thriller con algo de ciencia-ficción aderezándolo todo, aunque bien podría tratarse de ciencia-realista. Nuestro mundo debe mantenerse a la altura de todas estas innovaciones, y la Inteligencia Artificial es una de las más importantes. Puede ser buena o mala, dependiendo del uso que le demos”.
Para Chris Pratt, el proyecto fue una revelación desde la primera lectura. “Me pareció una historia misteriosa e innovadora, distinta a todo lo que hubiera yo leído en el pasado, lo que es decir bastante, puesto que lo leo todo. Realmente capturó mi imaginación”.
El actor definió a la cinta como una propuesta híbrida y ambiciosa: “Es un filme multigenérica- es un drama de sala de juicios, un thriller, una película de misterio y de acción. E implementa Screenlife, género del cual Timur es curador. La cinta lleva todo esto al siguiente nivel, no cabe duda”.
La juez de Inteligencia Artificial, interpretada por Rebecca Ferguson, es el eje moral y emocional de la historia. “Sin piedad subraya las fallas en un mundo en el que la Inteligencia Artificial crece pero se encuentra aún lejos de ser capaz de revelar la verdad”, dijo la actriz. “El problema es que esperamos exactitud, pero a la vez debemos cuestionar con creciente frecuencia todo lo que el mundo en-línea nos dice”.

Aunque la trama se sitúa en un futuro cercano, la película funciona como un eco inquietante del presente, marcado por el miedo creciente a la IA y por un debate ético que atraviesa a toda la sociedad. Hay algo apremiante en el aire.
“El gobierno ha creado la corte de la Piedad a fin de acabar con el crimen: ‘Comete un crimen hoy y mañana estarás muerto’”, explicó Pratt. “En la película, el sistema humano de justicia es visto como lento y fallido, por ello suele utilizarse la IA para comprobar la culpabilidad o la inocencia. No hay abogados; el acusado está atrapado en la Silla de la Piedad frente a un juez de IA, con esposas en las muñecas y noventa minutos para demostrar su inocencia”.

El actor detalló la mecánica implacable del juicio: “Existe también un Contador de Porcentajes de Culpabilidad que se basa en la evidencia presentada ante la Juez Maddox. Al comienzo del juicio ella señala que el acusado tiene un 96 por ciento de culpabilidad. Si tienes más de 80%, puedes buscar un juicio piadoso. Pero si tienes más de noventa y dos por ciento, eres automáticamente culpable. Todo lo que sobrepase este porcentaje será considerado como ‘más allá de la duda razonable’”.
Desde la producción, Majd Nassif destacó el carácter experimental del proyecto: “No es sólo otra cinta en el estilo Screenlife- contiene elementos de dicho formato pero el abordaje es híbrido. Lo que emocionó a Timur es siempre un reto nuevo. Suele decirnos, ‘Hagamos algo nunca antes visto. Probemos con nuevas tecnologías’”.
La Juez Maddox se sumó así a la galería de personajes computarizados moralmente ambiguos del cine contemporáneo. “Me parece que la interpretación de la Juez Maddox, una creación de la IA que se encuentra ubicada en la cúspide de la comprensión humana- tan cerca de la conciencia pero tan lejos de lo que significa realmente ser un humano- arroja muchas y muy interesantes preguntas”, señaló Ferguson.
Pratt añadió una capa emocional al conflicto: “La historia de Chris Raven equivale al esfuerzo que él mismo realiza a fin de establecerse como inocente, a la vez que le obliga a confrontar sus propios demonios. Pero otro arco igualmente fabuloso es el de la Juez Maddox, quien irradia la frialdad de un programa de computadora pero que, a lo largo de la cinta, se torna relativamente sensible”.


Para Ferguson, el mensaje es claro y urgente: “Espero que la gente se atreva a cuestionar el plano de la IA, y las relaciones que mantenemos con esta Inteligencia. La IA es una herramienta fantástica, pero no debe dejar de ser precisamente eso: una herramienta que sirva para ayudar a los humanos, no una alternativa a los humanos”.
La reflexión se cerró con una advertencia directa de Pratt: “De alguna manera, la cinta podría ser vista como una especie de Carta de Derechos acerca de cómo controlar a la IA, si acaso alguna vez llega a establecerse al interior del sistema de justicia. ¿Quién podría decirnos qué clase de avances tendremos de aquí a 2029? Quizá en unos cuantos años alguien vea la cinta y piense, ‘¡Vaya! Lo hicieron correctamente’”.
¿Cuándo se estrena Sin piedad?
22 de enero en salas de cine.
Elenco: Chris Pratt, Rebecca Ferguson, Kali Reis, Annabelle Wallis, Chris Sullivan, Kylie Rogers.
Clasificación: Adolescentes y Adultos, por violencia, imágenes sangrientas, lenguaje ocasionalmente obsceno, uso de drogas y fumadores adolescentes.
Trama: En un futuro cercano, un detective debe enfrentar un juicio tras ser acusado del asesinato de su esposa. Tiene noventa minutos para demostrar su inocencia ante una juez de Inteligencia Artificial, antes de que ésta determine su destino.
