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Hijo de Rob Reiner no entiende por qué está en prisión, a pesar de saber que mató a sus padres

Nick Reiner, acusado de matar a Rob y Michele Reiner, estaría convencido de que es víctima de una conspiración

Nick, Rob y Michele Reiner
Nick, Rob y Michele Reiner Imágenes del archivo

De acuerdo con fuentes citadas por TMZ, Nick Reiner estaría en una situación mental profundamente alterada. Aunque estaría consciente de que sus padres murieron a manos de él, las mismas fuentes señalan que el joven cree que las personas responsables de que esté tras las rejas forman parte de una “conspiración” en su contra.

Según el reporte, esta desconexión entre los hechos y la comprensión de las consecuencias es uno de los factores que han llevado a su equipo legal a perfilar una estrategia basada en su salud mental, más que en negar por completo lo ocurrido.

Cambio de medicamentos y un deterioro mental previo al crimen

El especial retoma también el historial médico de Nick, a quien se le ha diagnosticado un trastorno esquizoafectivo, una condición que combina síntomas de esquizofrenia (como delirios y alucinaciones) con episodios de trastorno del estado de ánimo.

Fuentes con conocimiento del caso indicaron a TMZ que, aproximadamente un mes antes del asesinato de Rob y Michele, los médicos habrían modificado el tratamiento farmacológico de Nick. Tras ese cambio, su comportamiento se habría vuelto más errático y peligroso, hasta llegar al punto de la tragedia familiar.

El reporte señala que incluso ahora, ya bajo custodia, los medicamentos no estarían funcionando de manera adecuada, lo que complicaría aún más la evaluación de su estado mental.

Los señalamientos sobre su salud mental y la narrativa presentada en el documental apuntan a que la defensa de Nick Reiner se encamina hacia un alegato de “no culpable por razón de locura”. En el sistema de justicia estadounidense, este tipo de declaración no se basa únicamente en si la persona sabía distinguir entre el bien y el mal, sino en si comprendía la “naturaleza y calidad” de sus actos en el momento del crimen.

Esto significa que, incluso si un jurado considera que los hechos fueron planeados o premeditados, todavía podría concluir que el acusado no tenía plena capacidad para entender lo que hacía o sus consecuencias, lo que abriría la puerta a un veredicto de no culpabilidad por motivos de salud mental.

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