Thor: Love & Thunder satisface las expectativas con mucha comedia y acción

Reseña. La más reciente entrega de Marvel Studios se exhibe en cines de la isla.

Por Félix Caraballo Martínez

8 de julio de 2022 07:28 p. m. hrs 4 min de lectura
Thor: Love & Thunder  satisface las expectativas con mucha comedia y acción
AP

La nueva entrega del dios asgardiano Thor arranca risas y suspiros bajo la tutela de Taika Waititi, que ya había suavizado al famoso superhéroe en la cinta anterior Ragnarok, cuando decidió alejarse de la típica formula de acción, añadiendo su particular sentido del humor satírico para entregarnos la película más graciosa desde Ant Man & The Wasp y con una narrativa más clásica, en la nueva cinta Thor: Love & Thunder que ya se exhibe en cines locales.

La última vez que vimos a Thor (Chris Hemsworth) iba rumbo a una misión con los guardianes de la galaxia en Avengers: Endgame. Esta secuela arranca en plena batalla junto al grupo de guardianes, donde el musculoso dios del trueno, reflexiona sobre su existencia en una de las mejores secuencias de la cinta que establecerá el tono humorístico de la propuesta de Marvel Studios.

Como toda cinta de superhéroes, este tiene que armar un equipo de gladiadores, incluyendo a su compañera asgardiana, Valkyrie (Tessa Thompson), quien se afianza en un rol que representa la inclusión, para enfrentar a un nuevo enemigo, el dios carnicero Gorr, interpretado convincentemente por Christian Bale (Batman Begins, The Fighter) que amenaza con erradicar a todos los dioses de las galaxias, mientras intenta retomar la relación con su eterno amor Jane Foster (Natalie Portman), quien regresa para unirse a esta misión como The Mighty Thor, una vez descubre su afinidad con el famoso martillo Mjolnir, que como casi un personaje la ayuda con una delicada afección que la aqueja.

La primera mitad de la cinta se aferra a la comedia con chiste tras chiste, bordeando peligrosamente la parodia o la caricatura, y amenazando con descarrilar la narrativa, pero luego se adentra en una historia que se balancea entre el romance, la acción y el drama típico del género, con un ya establecido sentido del humor, continuando el tono refrescante que trajo Waititi en Ragnarok.

El filme utiliza de forma abundante la comedia.
El filme utiliza de forma abundante la comedia.
Jasin Boland

Uno de las acostumbrados problemas de estas cintas es la pobre representación y desarrollo de los personajes antagónicos y Love and Thunder también peca de esta debilidad, pero se debe al poco tiempo que Christian Bale tiene en pantalla, que aun así logra destacar y presentar un villano diferente al típico arquetipo de los malos del género, con motivaciones que nos permiten entender su personaje y la razón detrás de su maldad, la sed de venganza que lo empuja y que en manos de este excelente actor logra concebir un temible ser.

Por otro lado, la limitada participación de Russell Crowe como un soberbio y caprichoso Dios Zeus, destaca entre lo mejor de la película, aunque también sufre de un guion que le permite poco tiempo en escena.

Por su parte, Natalie Portman logra un gran trabajo con un material que presenta el empoderamiento de la mujer a través de una fantástica Mighty Thor, sin azucararlo, ni sermonear sobre feminismo, y sin encajonarse como solo el interés romántico, ya que toma un rol protagónico en la acción junto al dios titular. Hablando del emotivo romance entre Thor y Jane, el mismo destaca en esta cuarta cinta porque se presenta bajo un mejor contexto, contrastando con la narrativa de la primera película.

El director neozelandés Taika David Cohen, quien utiliza Waititi como su apellido artístico, y quien fue responsable de hacernos reír y llorar con la inusual cinta sobre el régimen nazi, Jojo Rabbit (2019), destapa su caja de recursos humorísticos para auto-burlarse del ya considerado género y hasta del mismo personaje titular, con la ayuda de la capacidad histriónica y física de Hemsworth, que en cada filme se proyecta más cómodo en la piel del personaje, para entregarnos una ágil cinta que dentro de las dos horas de duración, algo atípico en las cintas de Marvel, no decae en ritmo en ningún momento y satisface las expectativas de entretenimiento.

Visualmente nunca deja de ser un espectáculo gratificante al integrar una paleta de brillantes colores que representan nostalgia y que combina con tonos más sobrios en las secuencias de Bale, en este filme donde las ambiciones artísticas de Waititi, quedan limitadas al tono y al colorido canvas, donde hace lo que quiere.

Y si a este menú le sumamos unas graciosísimas cabras chillonas voladoras y un soundtrack rockero en el que destacan melodías reconocidas bandas de la era como Guns & Roses, estamos ante una de las entregas más divertidas de Marvel post-pandemia. La cinta cuenta con dos escenas “post-créditos” que no se pueden perder.