Arte y Cultura

La Imprentita: Un campamento de verano diferente

Podrán producir un libro artesanal, escogiendo el tema, creando las imágenes y los textos.

Para esos jóvenes diferentes, de mentes inquietas y singulares, “La Imprentita” de la Goyco trae este verano una alternativa distinta: hacer un libro.

Se trata de un campamento de una semana de duración para solamente seis talleristas de 10 -12 años por sesión. Estos podrán producir un libro artesanal, escogiendo el tema, creando las imágenes y los textos, imprimiendo y encuadernando un ejemplar en una pequeña imprenta instalada en la Escuela Goyco de la calle Loíza en Santurce.

Al final de la semana, cada participante se lleva una copia del ejemplar producido, y el conocimiento de los inicios de la práctica milenaria de hacer un libro artesanal que en muchas partes del mundo resurge en la era digital.

“El libro artesanal es una pieza que invita a acariciarlo y sentirlo cada vez que se toca. Los niños que aprenden a hacer un libro artesanal, aprenden a valorar los libros”, dice el profesor Tito Otero, gestor de este proyecto.

Otero no es el único; en el mundo entero hay ya editoriales completas que dedican una serie de su producción a libros artesanales como apuesta de humanidad en la era digital.

“Para los que amamos los libros es una experiencia gratificante ver cómo los niños se acercan a este ejercicio con curiosidad primero y con entusiasmo inmediato después”, asegura Otero, quien anunció que comenzará con dos talleres en junio - las semanas del 13 al 17 de junio y del 20 al 24 de junio. Serán sesiones de 6 horas diarias - 9am a 3pm - que incluyen almuerzo ligero y todos los materiales que se utilizan en el proyecto, por un costo de $225.

Cada grupo decide qué tipo de libro harán y el tema, que puede ser un rap, un poema, una memoria o un cuento breve; luego crearán o escogerán las imágenes del libro, las transferirán a un bloque de linóleo y las tallarán creando un grabado.  Entonces harán los textos que acompañarán los grabados y compondrán cada texto cogiendo letras tipográficas de metal  y acomodándolas al revés para que impriman al derecho.  Todo se ubica en la plancha de la prensa y se aprieta para que no se mueva.  Se entinta todo, se ubica el papel y se imprime tantas veces como libros se vayan a hacer.  La etapa final es encuadernar todas las páginas y terminar cada libro.

“Lo más alucinante para la niña o el niño es levantar finalmente ese papel y ver sus imágenes y textos impresos como por una especie de magia producto de su esfuerzo”,  dice Otero.

Para información y matrícula, favor llamar al 787 510 3450.

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