El evento Supernova: Génesis regresa con su segunda edición como una de las apuestas más llamativas dentro del boxeo, reuniendo a creadores de contenido y figuras mediáticas en el ring. La cita será el próximo domingo 26 de abril en la Arena CDMX, recinto que volverá a ser escenario de una velada que combina espectáculo, rivalidades virales y preparación física. Asimismo, se transmitirá en Netflix, consolidando este formato como una tendencia en crecimiento dentro del deporte.
En esta ocasión, la cartelera presenta enfrentamientos que han generado conversación en redes sociales, destacando el combate entre Alana Flores y Flor Vigna, así como el esperado choque entre Aarón Mercury y Mario Bautista. A estos se suman duelos como Víctor Ordóñez “Lonche” frente a Guillermo Peña “Willito”, ElAbraham contra Nando, y Milica ante Ari Geli. Además, la creadora de contenido Kim Shantal también formará parte del evento, aunque hasta el momento su oponente no ha sido anunciada, lo que añade un elemento de expectativa a la función.
Más allá del ring, el espectáculo también estará acompañado por presentaciones musicales de alto perfil, con la participación de Carín León, Ozuna y Óscar Maydon, quienes aportarán un componente adicional de entretenimiento y convertirán la velada en una experiencia integral para el público.
En este contexto, Aarón Mercury se prepara para uno de los retos más exigentes de su carrera mediática, en medio de un beef que ha escalado públicamente con Mario Bautista, en el que incluso apostaron un tatuaje. De cara a su debut en el ring dentro de Supernova: Génesis, el influencer habló con Publimetro sobre sus motivaciones, su preparación y su percepción de su rival, delineando así el tono de un enfrentamiento que promete intensidad tanto dentro como fuera del cuadrilátero.

Motivación para aceptar el reto
Aarón Mercury dejó claro que su incursión en Supernova: Génesis no fue impulsiva, sino el resultado de una inquietud personal por ponerse a prueba y salir de su zona de confort: “La verdad es que ya tenía ganas de algo así. Soy muy aventado y me gustan los proyectos en los que puedes mejorar, aprender y que, de alguna manera, te obligan a hacerlo”.
El influencer profundizó en cómo este tipo de compromisos funcionan como un motor para asumir nuevos desafíos: “Yo ya quería entrenar box, pero entre pendientes y otras cosas no te das el tiempo. Aquí es diferente, porque sabes que la fecha va a llegar y eso te obliga, y me encantan ese tipo de retos”, explicó.
Bajo esa lógica, reconoció que aceptar la pelea fue una decisión consciente de empujarse a sí mismo hacia un terreno desconocido: “Entonces dije: ‘Va, vamos a darle’. Ahora sé lo difícil que es, pero qué bueno que se está dando. Al final, son experiencias para recordar más tarde”.

Su verdadera opinión sobre su contrincante, Mario Bautista
Al referirse a su oponente, Mercury adoptó una postura equilibrada, reconociendo su recorrido pero sin dejar de lado algunas críticas: “De Mario opino que es un chavo muy relax. Ha hecho su esfuerzo y lleva tiempo en redes sociales, así que tiene trayectoria, y eso se respeta”.
No obstante, también cuestionó las condiciones en las que su rival ha construido su carrera, sugiriendo que no ha enfrentado el mismo nivel de dificultad: “Creo que ha trabajado en varias cosas, aunque también siento que muchas le han sido fáciles. Su camino ha sido sencillo; le ha faltado un poco más de apertura, como que ha vivido en una burbuja. Aun así, es innegable lo que ha logrado y cualquiera que se sube al ring merece respeto”, aceptó.
En contraste, señaló que esa personalidad relajada puede jugar en su contra en momentos clave como los careos previos al combate: “Eso sí, es muy tranquilo, pero cuando vamos a pelear y tenemos un cara a cara, eso me desespera. Es como decirle: ‘Papi, anímate, responde un poco’. Él se queja de que hablo mucho, pero es parte de esto. Él habla muy poco”.

Fortalezas en su entrenamiento
Sobre su preparación, Mercury enfatizó que ha sido sometido a un proceso exigente, diseñado para simular la intensidad de una pelea real: “Me han aventado a la guerra. He hecho sparring y peleas muy densas. Normalmente entrenas con alguien mejor que tú, que te exige pero también te cuida un poco. Aquí no siempre ha sido así”.
En esa misma línea, explicó que ha enfrentado escenarios donde la protección desaparece y la exigencia es total, lo que ha fortalecido su capacidad de respuesta: “Me han puesto con gente que, si te ve mal, no se detiene; van por ti y quieren acabarte. Me han sacado de la zona de confort, llevándome a otros gimnasios y escenarios. Eso me ha fogueado muchísimo, como si ya fueran peleas reales, donde el otro quiere ganarte y tumbarte sin contemplaciones”.
Finalmente, subrayó que su disciplina marca una diferencia clave frente a su rival, tanto en mentalidad como en enfoque competitivo: “Otra gran fortaleza es mi disciplina. Me lo tomo muy en serio. No estoy en esto con la idea de cuidarme o medirlo; voy a darlo todo. No me importa recibir golpes si con eso puedo dar más. Creo que la gran diferencia entre Mario y yo es que él quiere ganar y yo quiero pelear… y eso es justo lo que vamos a hacer: pelear”.





