En el béisbol, no hay nada escrito y los nombres no definen juegos. Oficialmente, Puerto Rico adelantó a los cuartos de final del Clásico Mundial de Béisbol en la segunda posición del Grupo A, junto al líder del grupo, Canadá, que ayer eliminó a Cuba 7-2 en un juego de vida o muerte.
El primer choque de los boricuas en la siguiente fase será mañana ante Italia, el líder del Grupo B.
Anoche, la novena italiana avanzó de forma invicta con victoria ante México, lo que dejó fuera a los mexicanos y aseguró un pase en segunda posición de los estadounidenses.
Está claro que Puerto Rico llega a Texas respaldado por una de las grandes fortalezas que ha marcado su desempeño en el torneo: el pitcheo.
Al cierre de la primera fase de competencia, el cuerpo monticular boricua registró la mejor efectividad entre los 20 equipos participantes, con un impresionante 1.22. La consistencia del staff ha sido determinante para mantener a raya a las ofensivas rivales y sostener partidos cerrados en momentos clave del torneo.
La única derrota de Puerto Rico, curiosamente, se produjo por una gestión ineficiente del relevista Rico García, que otorgó dos boletos con bases llenas que, eventualmente, le facilitaron la vida a los canadienses.
“Me siento muy feliz con lo que pasó”, expresó el dirigente Yadier Molina luego del último choque de la primera fase. “Jugamos buen béisbol. Lanzamos muy bien”, dijo. Molina se mostró orgulloso del talento de los jóvenes y aseguró que “van a darlo todo por Puerto Rico”.
La ofensiva nacional, por su parte, ha tenido un desempeño más discreto. Puerto Rico se combinó para promedio colectivo de .211, cifra que lo ubica en la undécima posición entre las 20 selecciones participantes. Aun así, el equipo ha logrado producir carreras oportunas y aprovechar situaciones de juego claves.
Al arranque del torneo, la filosofía que Molina buscaba aplicar respondía al juego pequeño. Todavía esa sigue siendo un área de oportunidad para los nuestros, cuya ofensiva no se caracteriza por el bateo de poder. Los muchachos apenas robaron dos bases en la primera fase.
En ese sentido, Molina insistió que, de cara a los próximos compromisos, seguirá siendo clave la agresividad en las bases, la presión constante sobre las defensas rivales y la ejecución en momentos puntuales para compensar la intermitente explosión ofensiva registrada en juegos anteriores.
De cara a los cuartos de final, la combinación de un pitcheo dominante y una ofensiva capaz de fabricar carreras en situaciones clave se perfila como la fórmula con la que Puerto Rico intentará mantenerse en ruta hacia las etapas finales del torneo.
Por su parte, el gerente general Carlos Beltrán resaltó a todos los peloteros e hizo hincapié en la importancia de seguir hacia adelante.
“Nuestra mentalidad es enfocarnos en lo que tenemos y tratar de poner a los muchachos en la mejor posición posible”, sostuvo, respondiendo también a la negativa del seguro ante la intención del equipo de sumar a sus filas a José Berríos en esta etapa.
El lanzador por Puerto Rico para mañana será Seth Lugo, quien ya lanzó en el Hiram Bithorn, totalizando cuatro entradas en blanco contra Colombia, en las que recibió tres hits, concedió dos boletos y ponchó a tres.
El juego de Puerto Rico está programado para las 8:00 p.m.





