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Gianni Infantino cumple 10 años al frente de la FIFA rumbo al Mundial 2026 entre expansión, negocio y transformación global

A las puertas del Mundial de 2026 en Estados Unidos, México y Canadá, la FIFA presume una década de cambios bajo Gianni Infantino: más inversión, torneos ampliados y mayor alcance global

A las puertas del Mundial de 2026 en Estados Unidos, México y Canadá, la FIFA presume una década de cambios bajo Gianni Infantino: más inversión, torneos ampliados y mayor alcance global.
FIFA A las puertas del Mundial de 2026 en Estados Unidos, México y Canadá, la FIFA presume una década de cambios bajo Gianni Infantino: más inversión, torneos ampliados y mayor alcance global. (Marcio Machado/FIFA)

A una década de su llegada a la presidencia de la FIFA, Gianni Infantino llega a uno de los momentos más simbólicos de su gestión: la antesala de la Copa del Mundo de 2026, que se celebrará en Estados Unidos, México y Canadá con un formato ampliado y una expectativa global sin precedentes.

Cuando se postuló al cargo, en 2016, Infantino planteó como objetivo central “devolver al fútbol al centro de todo lo que hace la FIFA”. Diez años después, el organismo presenta su balance con una narrativa de transformación institucional, mayor inversión en desarrollo, expansión de competencias y una apuesta más agresiva por la globalización del negocio del futbol.

Más dinero para desarrollo y una FIFA más expansiva

Uno de los principales ejes de la gestión de Infantino ha sido el impulso al desarrollo a través del programa FIFA Forward, con el que la organización asegura haber destinado más de 5 mil millones de dólares a las 211 asociaciones miembro desde 2016.

La FIFA sostiene que este modelo multiplicó la financiación al desarrollo respecto al periodo previo, con recursos para gastos operativos de federaciones, infraestructura, centros técnicos, competiciones locales, así como apoyo a selecciones con menos recursos para viajes, hospedaje y equipamiento.

En esa misma línea se ubica el Programa de Desarrollo de Talentos, encabezado por Arsène Wenger, que busca ampliar la detección y formación de futbolistas en distintas regiones del mundo. Entre sus metas está la creación de 75 Academias de Talento de la FIFA para 2027.

La narrativa de la FIFA apunta a que esta política ha permitido fortalecer ecosistemas futbolísticos en países con menor desarrollo histórico, algo que también se refleja en la ampliación de torneos internacionales y en la llegada de nuevas selecciones a escenarios globales.

A las puertas del Mundial de 2026 en Estados Unidos, México y Canadá, la FIFA presume una década de cambios bajo Gianni Infantino: más inversión, torneos ampliados y mayor alcance global.
FIFA A las puertas del Mundial de 2026 en Estados Unidos, México y Canadá, la FIFA presume una década de cambios bajo Gianni Infantino: más inversión, torneos ampliados y mayor alcance global. (Harold Cunningham/FIFA)

Mundial 2026: el gran escaparate del modelo Infantino

El Mundial 2026 será la primera Copa del Mundo con 48 selecciones, un cambio estructural que resume buena parte de la visión de Infantino: más equipos, más partidos, más mercados y una presencia más amplia del futbol a escala global.

Para la FIFA, este formato ofrece una oportunidad para que más países compitan en la máxima vitrina y, al mismo tiempo, impulsa el desarrollo local en federaciones emergentes. En términos comerciales y de audiencia, el torneo en Norteamérica se perfila como el evento deportivo más grande en la historia del organismo.

La ampliación también se ha replicado en otras competiciones. La FIFA ha reforzado la frecuencia y alcance de torneos juveniles, incluyendo los Mundiales Sub-17, con el argumento de reducir brechas de desarrollo y ofrecer más exposición competitiva a nuevas generaciones.

En paralelo, la nueva Copa Mundial de Clubes de 32 equipos se convirtió en otra apuesta clave dentro del proyecto de expansión de la FIFA, tanto por asistencia como por alcance mediático global, según las cifras difundidas por el organismo.

El salto del futbol femenino como prioridad estratégica

Otro de los puntos más destacados del balance de estos 10 años es el crecimiento del futbol femenino, que pasó de ocupar un lugar secundario a convertirse en una prioridad estratégica dentro de la estructura de la FIFA.

La Copa Mundial Femenina de 2023, primera con 32 selecciones, marcó un punto de inflexión para el organismo, que ya proyecta una nueva ampliación a 48 equipos a partir de 2031. La FIFA también reporta un aumento importante en premios económicos y en estándares de servicio para las jugadoras, además de una expansión de programas de desarrollo en federaciones de todo el mundo.

A esto se suman nuevas competiciones femeniles impulsadas por la FIFA y reformas normativas para fortalecer la protección de las futbolistas en temas como embarazo, adopción y permisos familiares, un cambio relevante en la agenda institucional del futbol internacional.

VAR, fuera de juego semiautomático y tecnología más accesible

En el plano deportivo, la gestión de Infantino también queda marcada por la consolidación del VAR y la incorporación de nuevas herramientas, como la tecnología semiautomática para el fuera de juego.

La FIFA reporta que cientos de competiciones en decenas de países han adoptado soluciones de videoarbitraje, mientras que también ha promovido sistemas más accesibles y de menor costo, como el Football Video Support, para ligas y torneos que no pueden implementar esquemas más complejos.

Este punto ha sido clave para reforzar la idea de modernización del arbitraje, aunque el debate sobre criterios, tiempos de revisión y consistencia en decisiones sigue abierto en múltiples ligas y torneos.

Del FIFA-gate a la reconstrucción institucional

Infantino asumió la presidencia en un contexto marcado por el escándalo de corrupción conocido como FIFA-gate, que golpeó severamente la credibilidad del organismo. Desde entonces, la FIFA ha insistido en que se transformó a través de reformas de gobernanza, controles financieros y medidas de transparencia.

Dentro de ese proceso, la organización destaca el reconocimiento institucional que ha recuperado ante patrocinadores y aliados internacionales, además de la capacidad de desplegar apoyos extraordinarios durante la pandemia de COVID-19, cuando activó un plan de ayuda para asociaciones miembro.

También presume reformas al sistema de transferencias y la operación de la Cámara de Compensación de la FIFA, diseñada para distribuir pagos por derechos de formación a clubes formadores en distintas partes del mundo.

Impacto social, educación y combate a la discriminación

La gestión de Infantino también ha buscado posicionar a la FIFA como un actor con mayor intervención social. Programas como Football for Schools y FIFA Arenas forman parte de esa estrategia, con el objetivo de vincular el futbol con educación, inclusión y acceso a infraestructura básica en comunidades.

Además, la lucha contra el racismo y la discriminación se mantiene como uno de los ejes discursivos del organismo, junto con protocolos en partidos y herramientas para combatir abusos en redes sociales contra jugadores, entrenadores y árbitros.

Un balance con luces, cifras y un Mundial decisivo en puerta

A 10 años de su llegada, Gianni Infantino llega al Mundial 2026 con una FIFA más grande, más activa comercialmente y con mayor presencia global. Su gestión puede leerse como una etapa de expansión estructural: más torneos, más países participantes, más inversión y una organización que busca dejar atrás la sombra del FIFA-gate.

La gran prueba política, deportiva y operativa será precisamente la Copa del Mundo en México, Estados Unidos y Canadá, donde no solo se jugará un campeonato histórico por su formato; también se pondrá a prueba el legado de una década de cambios en la FIFA.

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