El mundo del deporte extremo está de luto tras la trágica muerte del francés Pierre Wolnik, bicampeón del mundo de vuelo libre, quien falleció debido que no se abrió el paracaídas que portaba durante un salto con traje de alas (‘wingsuit’) en el macizo del Mont Blanc, en la región de Alta Saboya, Francia.
La noticia conmocionó a la comunidad internacional del vuelo libre y reabre el debate sobre los riesgos de una disciplina que combina espectáculo, adrenalina y peligro extremo.
Trágico salto mortal
De acuerdo con información difundida por la televisión francesa TF1, que cita fuentes cercanas a la investigación, el deportista de 37 años realizó este sábado un salto desde un helicóptero utilizando un traje de planear.
Sin embargo, el paracaídas que llevaba no se abrió durante la maniobra, dejándolo sin posibilidad de reacción ni margen de supervivencia.
El impacto ocurrió a gran velocidad en el municipio de Bossons, una zona cercana al Mont Blanc conocida por atraer a deportistas extremos y amantes de la montaña.
Equipos de emergencia acudieron rápidamente al lugar tras recibir el aviso, pero no pudieron hacer nada para salvarle la vida.
Posteriormente, un helicóptero trasladó el cuerpo mientras las autoridades abrían una investigación oficial para esclarecer las causas del accidente.
Referente del vuelo libre
Pierre Wolnik era considerado uno de los grandes nombres del vuelo libre a nivel internacional, había conquistado el título mundial en dos ocasiones, en 2022 y 2024, consolidándose como una figura clave dentro del equipo francés y preparándose para representar a su país en el campeonato mundial de 2026.
Además de sus logros competitivos, el deportista era muy activo en redes sociales, donde compartía videos de sus saltos, entrenamientos en túneles de viento y experiencias en escenarios naturales extremos.
Sus publicaciones le habían ganado una amplia comunidad de seguidores y admiradores que hoy lamentan su pérdida.
El fallecimiento del atleta no solo representa un duro golpe para Francia, sino también para toda la comunidad internacional de deportes extremos, que ve desaparecer a uno de sus exponentes más destacados en pleno auge de su carrera deportiva.
La muerte de Wolnik pone el foco en los peligros asociados con el vuelo libre y el uso de trajes de alas, considerados entre las disciplinas más arriesgadas del deporte extremo.
El caso del francés se suma a otros accidentes recientes que han sacudido a esta comunidad, en noviembre de 2025, el empresario y piloto brasileño de vuelo libre Philip Eric Haegler murió en Río de Janeiro tras estrellarse contra la fachada de un edificio en el distrito de São Conrado y caer desde un undécimo piso.
Meses antes, en febrero de 2025, el guatemalteco Luis Roberto Gutiérrez Soria falleció durante una competición luego de entrar en un giro incontrolable que terminó con un fuerte impacto en una zona boscosa.
