Carlos Beltrán visitó este jueves el Salón de la Fama del Béisbol Nacional en Cooperstown por primera vez desde que fue electo para la exaltación, un recorrido simbólico que marca la antesala de su ingreso oficial, programado para el 26 de julio de 2026.
El exjardinero puertorriqueño, elegido por la Asociación de Escritores de Béisbol de América (BBWAA), compartió la experiencia con Andruw Jones, también miembro de la Clase 2026, durante una jornada que incluyó su paso por la emblemática Galería de Placas, donde figuran los inmortales del béisbol.
Beltrán describió el momento como “un sueño hecho realidad”, al caminar por el museo rodeado de las figuras que definieron la historia del deporte. El exjugador alcanzó la elección tras obtener 84.2 % de los votos, superando el umbral mínimo de 75 % requerido, en su cuarto año en la papeleta.
Durante su visita, el boricua destacó la evolución del béisbol y el impacto de los jugadores latinos que abrieron camino para las generaciones posteriores. Subrayó que ese legado fue determinante para el desarrollo de su carrera en las Grandes Ligas.
Jones, por su parte, resaltó que ni él ni Beltrán jugaron con la meta explícita de llegar a Cooperstown, sino con el objetivo de ganar, y calificó la exaltación como el mayor honor individual que puede recibir un pelotero. El exjardinero será además el primer jugador nacido en Curazao en ser exaltado al Salón de la Fama.
Beltrán evitó adelantar con qué gorra aparecerá en su placa, aunque la expectativa apunta a los New York Mets, equipo con el que disputó cinco Juegos de Estrellas. Señaló que esa decisión la tomará más adelante junto a su familia.
Con su futura exaltación, Carlos Beltrán se unirá a un grupo selecto de puertorriqueños inmortalizados en Cooperstown, junto a figuras como Roberto Clemente, Orlando Cepeda, Roberto Alomar, Iván Rodríguez y Edgar Martínez, consolidando su legado como una de las grandes figuras del béisbol puertorriqueño y de las Grandes Ligas.

