“La caxirola debe volver para la copa del mundo”- Aldo Rebelo

El ministro de Deportes de Brasil afirma que la prohibición de estos instrumentos musicales en los estadios debe ser derogada en 2014, ya que el episodio en Salvador de Bahía fue un caso aislado.

Por Matheus Adami Wilson Del’Isola/ Publimetro São Paulo

18 jun 2013, 12:00 am 3 min de lectura

El optimismo es la palabra que define la posición del ministro de Deportes de Brasil, Aldo Rebelo, uno de los encargados de la organización de la Copa Confederaciones, la Copa Mundial y los Juegos Olímpicos 2016 en Río de Janeiro.

En una entrevista con Metro en su apartamento en Sao Paulo, el ministro habló de todo: la polémica de la caxirola, la salida del delantero Neymar al Barcelona, la situación de los estadios para la Copa Mundial, el endeudamiento de los clubes y su relación con la FIFA.

La caxirola fue prohibida en la Copa Confederaciones. Para la Copa Mundial, ¿puede esta posición ser revisada?
––Puede, sin duda. Este es un tema de seguridad pública. Hubo un episodio en un partido en Bahía (el 28 de abril, los fans de Bahía lanzaron el instrumento al césped en el partido contra Victoria, Nueva Fuente, disgustados por el resultado), en el que, por la seguridad del público, se decidió prohibirla, pero no es una decisión final. Hay que tener en cuenta también la manifestación cultural que aporta este instrumento. Creo que ese episodio fue algo momentáneo y aislado.

¿Cómo responde el Gobierno a las críticas por parte de la FIFA por las demoras en los estadios?
—Cada queja debe ser analizada. Por ejemplo, el retraso en la entrega de los estadios. De hecho, solo dos fueron entregados a tiempo: Fortaleza y Belo Horizonte. Hubo un retraso en los demás, y queremos que los próximos seis recintos sean entregados en diciembre.

La predicción era que se gastarían cinco mil millones en estadios para la Copa Mundial, pero el valor puede alcanzar los siete u ocho. ¿Por qué?
—Tomemos como ejemplo el estadio del Corinthians, que fue diseñado con 40 y tantos mil asientos. A medida que se agregan más escaños, más de cinco mil para cubrir los requisitos para una Copa del Mundo, además  de elevadores, estacionamientos, etcétera, casi se duplica el costo en comparación con lo proyectado inicialmente. Y muchos recintos fueron diseñados sin los alrededores. Y cuando se añadió el costo-estadio casi se duplicó.

¿Cómo fueron elegidas las ciudades anfitrionas de la Copa Mundial? ¿Vale la pena la inversión en urbes, como Manaus y Cuiaba, que no tienen tantos juegos a menudo?
—En primer lugar, si se determinara por el volumen de fútbol, no tendríamos Copas del Mundo en Sudáfrica, Corea, Japón ni Estados Unidos. El nivel del fútbol no es decisivo. En segundo lugar, pensamos en un evento en el país y, por lo tanto, no vamos a dejar fuera 60 % del territorio del país que está en el Amazonas. Así que tuvo que ser así…; así lo eligió la FIFA.

Pero ¿qué pasará después de la Copa del Mundo?
—Los estadios no son solo campos de fútbol. Además de los juegos, estos recintos multiusos pueden albergar conciertos, eventos, museos, ferias… Por ejemplo, Wembley (en Londres, Inglaterra) realiza ocho o diez partidos al año; el resto vive de eventos alternos.

En su opinión, ¿la salida de Neymar es un retroceso para el fútbol brasileño?
—Sí, es un gran paso hacia atrás. Lamento que tengamos que celebrar la venta de Neymar como gran cosa, como si estuviera aprendiendo a jugar al fútbol en España. Usted puede aprender mucho en Europa, pero jugar al fútbol, no.

¿Cuál es el mensaje para los visitantes y los aficionados brasileños para la Copa del Mundo?
—Los visitantes encontrarán un país que se esfuerza por hacer un evento de acuerdo con las expectativas del mundo. Y los aficionados brasileños serán testigos del mayor acontecimiento deportivo y la conquista del sexto título mundial.

¿Qué son las caxirolas? La caxirola, con una forma similar a una granada y que cuesta 15 dólares, produce un sonido parecido al de la maraca, aunque es mucho más suave y melodioso que las vuvuzelas, las trompetas plásticas que se usaron en el Mundial de 2010 en Sudáfrica.