A pesar de décadas de advertencias médicas y campañas educativas sobre los efectos nocivos del tabaco, cerca del 8.5% de los adultos continúa utilizándolo de manera regular según datos del Behavioral Risk Factor Surveillance System (BRFSS), una encuesta telefónica que realiza los Centros de Prevención y Control de Enfermedades (CDC) en los estados y territorios.
Aunque esta cifra refleja una disminución sostenida en comparación con años anteriores, el impacto del tabaco sigue siendo considerable, especialmente por su relación directa con enfermedades crónicas como la diabetes, el cáncer y las enfermedades respiratorias y cardiovasculares.
Con el objetivo de educar a la ciudadanía y lograr que las personas que fuman dejen esta práctica y adopten hábitos saludables, el Departamento de Salud reforzó sus esfuerzos de orientación mediante la campaña “¡Déjalo ya!”. Esta campaña no solo orienta sobre las consecuencias del uso del tabaco, sino que también ofrece recursos de apoyo profesional para que los fumadores incluyan este cambio entre sus resoluciones para el nuevo año.

Un informe sobre el tabaquismo y productos relacionados publicado por el DS en 2025, señaló que el uso de tabaco continúa siendo la principal causa prevenible de mortalidad y enfermedad a nivel mundial. Durante el 2023, el tabaco estuvo relacionado con seis de las diez principales causas de muerte en Puerto Rico, incluyendo enfermedades del corazón, tumores malignos, diabetes mellitus, Alzheimer, enfermedades cerebrovasculares y condiciones respiratorias crónicas. Se estima que el 4.5% de las muertes registradas ese año fueron atribuibles al consumo de tabaco.
La campaña “¡Déjalo ya!” recuerda que, además del impacto en quienes fuman, la exposición al humo de segunda mano sigue siendo un problema relevante. En 2024, aproximadamente una de cada doce personas adultas en Puerto Rico estuvo expuesta diariamente al humo de segunda mano en su hogar, indicó el informe. Esta exposición afecta todo el entorno, en particular a poblaciones vulnerables, como niños, adultos mayores y personas con asma u otras condiciones respiratorias, lo que aumenta el riesgo de irritación, dificultad respiratoria y complicaciones de salud.
Consecuencias similares produce el aerosol de los vapes o llamados cigarrillos electrónicos, productos que han registrado un aumento en su utilización, especialmente en adolescentes. Según el DS, estos dispositivos suelen promocionarse como una alternativa menos dañina, pero la evidencia científica demuestra que el aerosol que producen contiene nicotina, metales, partículas ultrafinas y otros compuestos químicos que afectan la salud. Entre 2020 y 2022, según datos de Consulta Juvenil, se identificó que el 17.5% de estudiantes de escuela intermedia y superior en Puerto Rico había utilizado cigarrillos electrónicos al menos una vez en la vida, lo que representa más de 32,000 adolescentes.
Como parte de sus esfuerzos, el DS ofrece a la comunidad consejos prácticos para dejar de fumar o vapear, tales como establecer una fecha concreta para cesar, conocer los beneficios para la salud de dejar de fumar, buscar apoyo familiar y profesional, identificar posibles detonantes y elaborar un plan para manejarlos y crear entornos libres de tabaco. Esto incluye eliminar de su alcance cigarrillos, encendedores y vapeadores de su auto, casa y lugar de trabajo. Además, Salud recomienda preparar un que incluya agua, frutas, nueces, chicle sin azúcar y actividades que le ayuden a distraerse cuando surja la intención de fumar o de vapear.
La agencia gubernamental también tiene disponible la Línea de Cesación ¡Déjalo Ya! (1-877-335-2567), un servicio gratuito y confidencial para personas de 18 años o más, que ofrece apoyo personalizado, materiales educativos y seguimiento continuo.

