Flan de calabaza: el clásico que sabe a otoño

Cremoso, especiado y cubierto de caramelo, esta versión incorpora calabaza a uno de los postres más queridos de nuestra mesa.

Por Sabrosía Puerto Rico

4 oct, 5:00 am 2 min de lectura
Flan de calabaza: el clásico que sabe a otoño
Flan de calabaza | Archivo

Octubre llega y la calabaza comienza a aparecer por todas partes. Está en cafés, panes, bizcochos y hasta cócteles, pero también puede encontrar espacio en un postre que conocemos muy bien en Puerto Rico: el flan.

La combinación tiene sentido. La textura cremosa del flan permite incorporar el sabor delicado de la calabaza mientras especias como la canela, la nuez moscada y el jengibre aportan aromas que recuerdan la llegada del otoño.

Y no hace falta esperar una celebración especial. Esta receta puede convertirse en el postre del fin de semana o en una alternativa para comenzar a probar sabores que más adelante pueden llegar hasta la mesa de Acción de Gracias.

Flan de calabaza

Ingredientes para el caramelo:

  • 1 taza de azúcar
  • ¼ taza de agua

Para el flan:

  • 1 taza de puré de calabaza
  • 1 lata de leche evaporada
  • 1 lata de leche condensada
  • 5 huevos
  • 1 cucharadita de vainilla
  • 1 cucharadita de canela
  • ¼ cucharadita de nuez moscada
  • ¼ cucharadita de jengibre en polvo
  • Una pizca de sal

Preparación

Precalienta el horno a 350 °F.

Para preparar el caramelo, coloca el azúcar y el agua en una cacerola a fuego medio. Cocina sin revolver constantemente hasta conseguir un tono ámbar. Viértelo con cuidado en el fondo del molde y muévelo para distribuir el caramelo antes de que endurezca.

En una licuadora, combina el puré de calabaza, la leche evaporada, la leche condensada, los huevos, la vainilla, la canela, la nuez moscada, el jengibre y la sal. Mezcla hasta conseguir una preparación uniforme.

Vierte la mezcla sobre el molde caramelizado.

Coloca el molde dentro de otro recipiente más grande y añade agua caliente alrededor para cocinarlo a baño María. Hornea aproximadamente entre 50 y 60 minutos, o hasta que los bordes estén firmes y el centro conserve un ligero movimiento.

Retira del horno, deja enfriar y luego refrigera durante al menos cuatro horas. Para mejores resultados, puede permanecer en la nevera de un día para otro.

Antes de servir, pasa cuidadosamente un cuchillo fino por los bordes y voltea el flan sobre un plato.

Dale otro giro

Aquí también se puede jugar.

Un poco de ralladura de naranja puede aportar frescura y aroma; unas nueces o pecanas tostadas añaden textura; y quienes prefieran sabores más intensos pueden incorporar una pequeña cantidad de ron añejo a la mezcla.

Otra alternativa es preparar pequeños flanes individuales y servirlos con semillas de calabaza tostadas o una pizca de canela.

Porque la calabaza no tiene que quedarse únicamente en el café de temporada. Este otoño también puede terminar convertida en caramelo, especias y una cucharada de flan bien frío.