Meso fusiona sabores locales con la cocina mediterránea en Isla Verde
El restaurante del renovado Marriott Isla Verde Beach Resort apuesta por una fusión de sabores, acompañada por una colección de más de 1,600 botellas de vino.
El Mediterráneo y el Caribe están separados por miles de kilómetros, pero comparten una relación estrecha con el mar, los ingredientes frescos y esa manera de entender la mesa como un espacio para compartir.
Ese punto de encuentro inspira la nueva etapa de Meso, el restaurante del Marriott Isla Verde Beach Resort, que presenta una propuesta de cocina mediterránea interpretada desde Puerto Rico y servida frente al océano.
Vegetales, pescados, mariscos, hierbas frescas y aceite de oliva forman parte del lenguaje culinario que el chef ejecutivo David Serrano y el sous chef Ángel Santiago llevan a los platos, incorporando ingredientes y sabores vinculados con la cocina local.
“Meso nació del deseo de capturar la esencia y los sabores del Mediterráneo a través de una mirada puertorriqueña, destacando los vegetales, el mar, las hierbas frescas, el aceite de oliva, las texturas y la ligereza. Es una cocina que se percibe sofisticada, pero a la vez sencilla y natural”, explicó Serrano.
La propuesta surge también de los viajes recientes del chef por el Mediterráneo y de su interés por explorar cómo esos sabores pueden dialogar con la evolución de la cocina puertorriqueña.
El vino ocupa un espacio importante dentro de la experiencia. Meso cuenta con una colección de más de 1,600 botellas y 220 etiquetas, procedentes tanto de regiones vinícolas tradicionales como emergentes.
Una degustación reciente permitió conocer ese diálogo entre cocina y vino desde el primer plato.
El recorrido comenzó con Shrimp & Artichoke Fondue, acompañado por un Martín Berdugo Verdejo de Rueda, España. La frescura y las notas herbales del vino aportaron contraste a la textura cremosa de la preparación y acompañaron los sabores del camarón y la alcachofa.
Le siguió una ensalada de sandía, tomate y queso feta con vinagreta de champaña, servida junto a un Garzón Rosé de Uruguay. Una combinación fresca en la que la fruta y el tomate encontraron contraste en la salinidad del feta.
Para el tercer tiempo llegaron dos caminos distintos.
Las short ribs sobre gnocchi cuatro formaggio se acompañaron con un Privada Malbec de Mendoza, Argentina, un vino con suficiente estructura para acompañar la intensidad de la carne y los quesos.
El mar regresó a la mesa con el Fresh Branzino Fillet Almandine, servido con Garzón Reserva Albariño de Uruguay. La acidez, los perfiles cítricos y minerales del vino complementaron la delicadeza del pescado y las notas tostadas de la almendra.
El cierre tuvo sabor conocido, pero con un giro inesperado: flan de vino tinto. El postre tomó una preparación familiar para el paladar puertorriqueño y la conectó con el hilo conductor de vinos que acompañó toda la experiencia.
La carta también incorpora cócteles elaborados con botánicos asociados al Mediterráneo y destilados caribeños.
Una cocina que también se puede observar
La experiencia de Meso no ocurre únicamente sobre la mesa. Su cocina abierta permite observar parte del trabajo del equipo culinario y convierte la preparación de los platos en otro elemento de la visita.
“La renovación de Meso nos permitió crear una experiencia más conectada con su ubicación frente al mar. Queríamos que el espacio no solo invitara a quedarse, compartir y disfrutar, sino también a descubrir la gastronomía de una manera más cercana”, señaló Ish Rivera, gerente general de Meso.
El restaurante forma parte de la transformación de aproximadamente $38 millones realizada en la propiedad de Isla Verde. Su diseño incorpora tonalidades cálidas inspiradas en los atardeceres del área, mientras mantiene el océano como parte del escenario.
Para Santiago, esa combinación busca conectar tanto con quienes visitan Puerto Rico como con quienes viven aquí.
“Meso representa una nueva etapa para la gastronomía de Isla Verde. Una propuesta de inspiración global, profundamente arraigada en Puerto Rico y creada tanto para el viajero curioso como para el residente que busca una experiencia especial frente al mar”, expresó el sous chef.


