Chef Joerick Rivera: el padre que entrega el corazón en la cocina y en su hogar
“Ser papá es algo mágico y especial. Honestamente, me siento afortunado por mis hijas, mi esposa, mi familia y el trabajo que tengo”
Cada noche, cuando el último plato sale de las cocinas y las luces comienzan a apagarse, el chef Joerick Rivera deja atrás el ritmo acelerado de sus restaurantes, Bakku Japanese Eatery y Pa’l Monte. Pero hay algo que nunca abandona: su rol de padre.
Detrás del cocinero, reconocido por su propuesta japonesa elaborada con ingredientes locales y de su reciente distinción como semifinalista de los James Beard Awards 2026, existe un hombre que habla de sus hijas con la misma emoción con la que describe un pescado recién llegado del mar.
“Tengo cuatro hijas que me han enseñado muchísimo sobre amor, paciencia, crecimiento y propósito”, dijo Rivera a Sabrosía.
Dos de estas tienen 15 años y, aunque la vida los ha llevado por caminos distintos, asegura que el vínculo permanece intacto.
“Aun así, nunca cambia el amor, orgullo y admiración que siento por ellas. Cada día, espero el momento de reencontrarnos, reconstruir el tiempo perdido y simplemente poder decirles: ‘Hola, soy papá… empecemos desde cero”.
Cuando habla de sus hijas, la voz se llena de orgullo.
“Cada una tiene algo especial que me llena de orgullo. Una tiene una mente aventurera, creativa y libre, con un talento increíble para el dibujo y la música. La otra es la atleta de la familia; disciplinada, fuerte y dedicada, al punto de haber tenido el honor de representar a Puerto Rico en competencias fuera de la isla”.
Y aunque la distancia marcó parte de esa relación, asegura que nunca ha dejado de acompañarlas desde el corazón. “Verlas crecer, aun desde la distancia, sigue siendo algo que llevo muy dentro de mi corazón”.
El sacrificio detrás de una cocina
Rivera reconoce que ser padre y chef es una de las experiencias más exigentes de su vida.
Su rutina es la misma que comparten miles de trabajadores de la industria gastronómica: jornadas largas, noches, fines de semana y días festivos lejos de casa.
“Mi profesión requiere muchísimo sacrificio. Como chef y líder, la responsabilidad no es solamente cocinar. También es mantener las puertas abiertas del restaurante, responder por un equipo completo, por clientes y por empleados que dependen de ese trabajo para sostener a sus familias”.
Ese compromiso tiene un costo. “Me levanto, les doy un beso a mis hijas, me voy y no las veo hasta la noche. Es fuerte cuando tu hija te dice: ‘Bye (adiós) papi, nos vemos mañana”.
Y añade que, a veces, el público solo ve el resultado final.
“Aunque quieras detenerte para pasar más tiempo en familia, sigues adelante pensando en todas las familias que también dependen de que el restaurante continúe operando. Eso es algo que muchas personas no ven. A veces, solo ven ‘el jefe’, pero detrás de eso hay presión, agotamiento, noches largas, ansiedad y mucho peso emocional”.
Papá que cambia cuchillos por pancakes
En casa, lo esperan Isabela, de 4 años, y Lucero, de siete meses. Allí, desaparece el chef perfeccionista y aparece un papá dispuesto a jugar, preparar meriendas y hacer reír a sus niñas.
“Isabela me recibe con esa sonrisa que me recarga el alma. Su mente única y toda una modelo. Lucero llega a nuestras vidas a reforzar quiénes somos como familia”.
Incluso, recuerda con emoción el significado del nombre de la menor.
“Se nos marchó la luz de nuestra familia, pero nos dejó un Lucero radiante y lleno de vida”.
El contraste con la cocina profesional es inmediato.
“Podré ser exigente, intenso y fuerte dentro de la cocina, pero en mi casa, no importa qué haya pasado durante el servicio, soy el peluche, el chistoso y el amoroso de mis niñas”.
Cinco regalos para el papá que disfruta la cocina y la coctelería
Café para viajar sin salir de casa
Hay quienes comienzan el día con una taza de café. Una selección de cafés de especialidad de Puerto Rico o de distintas regiones del mundo puede regalarle un recorrido por nuevos aromas y perfiles de sabor.
Brunch
Los mejores regalos, muchas veces, no se guardan en una caja. Reservar un brunch especial, una experiencia chef’s table o un menú degustación es regalarle un espacio para desconectarse, descubrir nuevos platos y disfrutar de una buena conversación.
Libros
Los libros de cocina cuentan historias. Detrás de cada receta hay viajes, recuerdos y tradiciones. Un buen libro sobre cocina puertorriqueña, gastronomía internacional o fermentación puede convertirse en la inspiración para tardes de cocina.
Para hacer pizza
Hay algo especial en preparar una pizza desde cero. Una piedra para hornear, una pala de madera y una selección de ingredientes gourmet pueden convertir cualquier tarde de domingo en un plan familiar.
Una canasta llena de sabores
Quesos artesanales, miel, mermeladas, chocolates bean to bar, aceite de oliva, panes de masa madre o embutidos. Más que un regalo, es una invitación a descubrir el talento de pequeños productores y a disfrutar una tabla de sabores.


