Cuando el agua falta, la cocina necesita más atención: consejos para cocinar y limpiar con seguridad
Mantén las superficies limpias
Abrir la llave y descubrir que no sale una gota de agua puede cambiar por completo la rutina del hogar. Pero más allá de la incomodidad, también representa un reto para mantener la higiene de los alimentos, los utensilios y las superficies donde todos los días se preparan las comidas.
Los expertos en salud pública coinciden en que, durante interrupciones del servicio o avisos sobre la calidad del agua, la prevención es la mejor receta para evitar enfermedades transmitidas por alimentos.
La regla número uno: utiliza agua segura
Si las autoridades informan que el agua no es apta para consumo o emiten un aviso de hervir el agua, la recomendación es utilizar agua embotellada o hervida para beber, cocinar, preparar café, lavar frutas y verduras, hacer hielo e incluso cepillarse los dientes.
Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) indican que, cuando sea necesario hervir el agua, debe llevarse a una ebullición intensa durante al menos un minuto antes de dejarla enfriar y utilizarla.
Antes de cocinar, piensa en la higiene
Las manos siguen siendo la principal barrera contra la contaminación de los alimentos.
Si existe un aviso de hervir el agua, en muchos casos es posible lavarse las manos con agua del grifo y jabón, siempre siguiendo las instrucciones de las autoridades locales. Cuando el suministro está completamente interrumpido, es recomendable utilizar agua embotellada o hervida para el lavado de manos y complementar con desinfectante a base de alcohol cuando sea apropiado.
Menos platos, más seguridad
Durante una interrupción prolongada del servicio, una estrategia sencilla puede hacer una gran diferencia: reducir la cantidad de utensilios utilizados.
Optar por comidas sencillas y utilizar platos, vasos o cubiertos desechables cuando sea posible disminuye la necesidad de lavar grandes cantidades de utensilios y reduce el riesgo de contaminación.
Mantén las superficies limpias
Los fregaderos y mesas donde se manipulan alimentos deben limpiarse con agua segura y productos desinfectantes adecuados.
También es importante cambiar con frecuencia los paños de cocina y las esponjas, ya que la humedad favorece la proliferación de bacterias.
Protege los alimentos refrigerados
Si la falta de agua coincide con un apagón, la seguridad alimentaria requiere aún más atención.
Los CDC recuerdan que un refrigerador cerrado mantiene los alimentos seguros durante aproximadamente cuatro horas, mientras que un congelador lleno puede conservar una temperatura adecuada hasta 48 horas si permanece cerrado.
Nunca se recomienda probar un alimento para determinar si está en buen estado. Si existen dudas sobre su seguridad, lo más prudente es descartarlo.
Un pequeño plan que hace la diferencia
Los especialistas recomiendan mantener en casa una reserva de agua potable para emergencias equivalente a, por lo menos, un galón por persona al día durante tres días. Esa reserva puede utilizarse para beber, cocinar, preparar alimentos y mantener una higiene básica hasta que el servicio se restablezca.
Fuentes: Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) y Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA), guías oficiales sobre seguridad del agua y manipulación segura de alimentos durante emergencias.

