Generación Z: más que beber menos, está cambiando la forma de consumir

El foro Código Z analizó cómo una nueva generación de consumidores está transformando la industria de la capital del ron

Por Sabrosía Puerto Rico

9 jun, 12:54 pm 4 min de lectura
Generación Z: más que beber menos, está cambiando la forma de consumir
Archivo | Ron

Durante décadas, el alcohol ocupó un lugar central en la vida social de muchas generaciones. Sin embargo, esa relación parece estar cambiando y la industria de bebidas ya comienza a preguntarse cómo responder a un consumidor que privilegia el bienestar, las experiencias y un consumo más consciente.

Ese fue el eje de discusión del foro Código Z: Una generación que no bebe en la capital mundial del ron, celebrado como parte de The Bars Show 2026, donde fabricantes, operadores y economistas analizaron los cambios que experimenta el mercado y las implicaciones que podrían tener para Puerto Rico, uno de los principales productores de ron del mundo.

Los datos presentados durante el encuentro reflejan una transformación que ya se observa a nivel internacional. Según información de NielsenIQ citada por los organizadores, la Generación Z consume aproximadamente un 20% menos alcohol per cápita que los Millennials y los Baby Boomers, una tendencia que está modificando el comportamiento del mercado.

Más que una disminución absoluta en el consumo, el análisis apuntó a un cambio en las prioridades de los consumidores más jóvenes. Para muchos de ellos, el alcohol ha dejado de ser un símbolo de identidad, mientras cobran mayor importancia el bienestar físico y mental, la alimentación saludable, el ejercicio y las experiencias compartidas.

La tendencia también quedó reflejada en la Encuesta Anual de Hábitos de Consumo de Gallup 2025, citada durante el foro. El estudio indicó que los adultos estadounidenses consumieron un promedio de 2.8 tragos por semana, frente a los 3.8 reportados el año anterior. Además, solo el 54% de los adultos afirmó consumir alcohol, el porcentaje más bajo desde que Gallup comenzó a medir este indicador en 1939.

Los expertos también destacaron que los hábitos sociales han cambiado significativamente. De acuerdo con datos del U.S. Surgeon General de 2023, el tiempo dedicado a socializar presencialmente con amistades pasó de aproximadamente 30 horas mensuales en 2003 a solo 10 horas en 2020, una reducción que también influye en las ocasiones de consumo.

Otro factor es la creciente preocupación por la salud. Por primera vez, el 53% de los adultos estadounidenses considera que incluso el consumo moderado de alcohol puede ser perjudicial, frente al 28% registrado en 2015. A esto se suma el auge de medicamentos GLP-1, como Ozempic y Wegovy, cuyos usuarios han mostrado reducciones de hasta un 29% en la frecuencia de consumo de alcohol, según estudios citados durante el foro.

Mientras tanto, el mercado también comienza a adaptarse. Datos de Numerator muestran que durante el último año las bebidas alcohólicas crecieron un 2.4%, mientras que las bebidas sin alcohol registraron un crecimiento de 6.2%. En Europa, cifras de Circana indican que el 55% de los consumidores espera que los bares ofrezcan opciones de cerveza sin alcohol y el 71% asegura estar reduciendo su consumo de bebidas alcohólicas.

Para José Muñoz, presidente de Artesano Rum Corporation y cofundador de The Bars Show, estos cambios requieren una respuesta coordinada por parte de toda la industria.

“La industria del ron boricua no puede seguir operando como si el mundo del consumidor no hubiera cambiado. Los fabricantes, distribuidores, bares y restaurantes tenemos que alinearnos y pensar juntos. La estrategia no es defender el volumen que teníamos; es ser más inteligentes: estar presentes en más mercados de manera rentable y acercarnos más al consumidor directamente para fortalecer nuestra relevancia y nuestra rentabilidad. El ron de Puerto Rico tiene los activos para sostenerse, pero hay que moverse ahora, no cuando el problema ya sea irreversible”.

El empresario también sostuvo que el verdadero desafío está en anticipar el comportamiento de una generación que todavía no ha alcanzado su mayor poder adquisitivo.

“El alcohol no está desapareciendo. La conducta del consumidor está cambiando aceleradamente, y Puerto Rico debe mantenerse a la expectativa de cómo esta tendencia puede impactar la economía del país. Las compañías que se preparen hoy serán las que van a liderar dentro de diez años”.

La principal conclusión del foro fue que el mercado no necesariamente enfrenta una generación que dejó de consumir alcohol, sino una que consume de manera distinta y privilegia la calidad sobre la cantidad, busca experiencias más personalizadas, valora la coctelería de autor y muestra un interés creciente por alternativas de bajo o ningún contenido alcohólico.

Para una isla cuya economía y tradición están estrechamente ligadas al ron, el reto ya no parece ser vender más, sino entender cómo conectar con una nueva generación que redefine las reglas del consumo.