Conoce a Chu: el joven con autismo que creó un negocio de postres artesanales
Gustitos by Chu es la receta que impulsa los sueños de Jesús con amor e inclusión.
Jesús “Chu” Mojica confecciona gustitos artesanales. Chu tiene 24 años y es un joven con autismo que encontró en la repostería mucho más que una destreza. Descubrió una manera de expresarse, trabajar con estructura, compartir con los demás y construir, poco a poco, su independencia.
Así nació un pequeño negocio familiar que le permite desarrollar sus talentos y ahorrar para cumplir uno de sus mayores sueños, viajar.
De ese cariño familiar y de su apodo nació Gustitos by Chu, un proyecto de pastelería y postres artesanales que Jesús confecciona con la supervisión de sus padres, Iris Reyes y José Mojica, quienes lo acompañan en el proceso de producción, ventas y entregas.
Chu prepara panetelas de guayaba, brownies, galletas de zanahoria rellenas con queso crema, palmeritas con tomate, queso y pesto, pastelillos de chorizo con cebolla caramelizada y, más recientemente, unas galletitas de pistacho que se han convertido en uno de sus productos más vendidos.
“Todos son hechos por él”, contaron sus padres en entrevista con Sabrosia.PR.
Aunque cada receta lleva el toque de Chu, detrás del proyecto también existe una estructura pensada para que todo el proceso sea seguro, ordenado y responsable. Sus padres explicaron que trabajan con un menú establecido tanto para las ventas regulares como para pedidos especiales, ya que cada producto se prepara fresco desde el hogar y requiere varios días de anticipación.
“Todo es fresco y todo se trabaja con nuestra supervisión”, destacaron.
Gustitos by Chu comenzó como parte de un requisito académico. Jesús estudió Panadería y Repostería Comercial en la Universidad Ana G. Méndez, recinto de Carolina, y además cuenta con certificación en manejo de alimentos.
“Esto empezó como un proyecto de la universidad. Tenía que crear su propio negocio y realmente comenzó como parte de ese requisito”, explicó su padre.
En un principio, la familia imaginó un concepto tipo café o carrito rodante para ofrecer servicios en oficinas corporativas. Sin embargo, la idea fue evolucionando hasta convertirse en la propuesta que hoy presentan en tiendas Macy’s de Plaza Las Américas, actividades privadas y pedidos especiales.
Para sus padres, ver a Jesús desenvolverse en este espacio ha sido una experiencia de orgullo, esfuerzo y aprendizaje. Reconocen que el camino no siempre es sencillo, pero también aseguran que ha sido una muestra de todo lo que se puede lograr cuando existen oportunidades reales de inclusión.
“No ha sido fácil, porque todo el mundo sabe que la vida no es fácil, pero se pueden lograr muchas cosas. Lo importante es darle la oportunidad a esta población con autismo para que se desarrollen. Ellos pueden hacer las cosas”, compartió su padre.
La repostería también conecta con uno de los grandes gustos de Chu, la comida. Sus padres cuentan que es un verdadero foodie, que disfruta probar sabores nuevos y, sobre todo, los postres.
“Le gusta comer de todo, pero lo más que le gustan son los dulces”, compartieron entre risas.
Entre los productos favoritos de los clientes, destacaron las panetelas de guayaba, disponibles en cajas de 24 unidades y en presentaciones más pequeñas, además de los pastelillos de chorizo con cebolla caramelizada.
“Esos son los ‘top sellers’. Si le preguntas a mamá, a lo mejor te dice otra cosa, pero para mí son los de guayaba”, comentó.
La familia también resalta que Jesús es muy estructurado en la cocina, una cualidad que le permite seguir instrucciones, preparar recetas y completar procesos con gran concentración.
“Ellos son bien estructurados. Si se les dice esto es así, esto es así, lo hacen”, compartió su padre.
Esa disciplina también sorprendió a sus profesores universitarios. En laboratorios que podían extenderse hasta cinco horas, Jesús logró mantenerse enfocado y completar todas sus tareas. Incluso aprendió a trabajar con hornos y cuchillos bajo supervisión. Jesús se graduó magna cum laude.
“La misma profesora se sorprendía. Yo pensaba que no iba a durar tanto por su atención, que es corta, pero lo llevaba muy bien. Incluso hizo presentaciones frente al grupo, como explicar recetas. El proyecto de Gustitos by Chu él lo explicó frente a la clase”, relataron a Sabrosia.PR.
Un negocio familiar con sabor a futuro
Actualmente, Gustitos by Chu participa en bazares y otros mercados. También trabaja pedidos para actividades, cumpleaños y reuniones familiares. Su oferta incluye bandejas de pastelillos, sándwiches de pollo, sándwiches de atún y otras alternativas según las necesidades de cada cliente.
La familia reside en San Juan y ofrece entregas en el área metropolitana. Como todos los productos se confeccionan frescos, recomiendan realizar las órdenes con dos o tres días de anticipación.
Además de los bazares, Gustitos by Chu mantiene presencia en Facebook, Instagram y TikTok, donde comparte parte del proceso de confección de sus productos. Para sus padres, esos videos también cumplen un propósito importante, mostrar a Jesús trabajando, siguiendo cada paso y participando activamente en la elaboración de cada receta.
“En los videos se puede ver cómo él hace todo el proceso”, señalaron.
Más allá de los postres, el proyecto tiene un significado muy especial para Jesús, generar ingresos para cumplir uno de sus mayores sueños. Con el dinero de sus ventas, Chu quiere viajar, conocer nuevos lugares y seguir construyendo experiencias.
Así, Gustitos by Chu recuerda que la inclusión también se construye desde lo cotidiano, brindando oportunidades, acompañando con respeto y permitiendo que cada persona desarrolle sus talentos a su propio ritmo.
“Lo importante es darle la oportunidad. Se pueden desarrollar y pueden hacer muchas cosas”, puntualizaron los padres de Chu.


