Apoyan a sus familias como conductoras de UBER

Con el propósito de allegar más ingresos económicos para satisfacer las necesidades de sus familias, estas dos madres conductoras de UBER demuestran que no existen límites, sino ganas de trabajar

Por Miladys Soto Rodríguez

La crisis económica que vive la isla y la necesidad de tiempo para llevar a uno de sus hijos a citas médicas son solo algunas de las razones por las que dos madres puertorriqueñas decidieron registrarse como conductoras.

Una de ellas, Carmen Suárez, una madre de tres hijos de Dorado, asegura que no cambiaría su trabajo como conductora por el tiempo que ahora tiene disponible para llevar a su hijo a sus citas médicas. “Yo llevaba varios años sin trabajo, porque tengo un hijo impedido, las citas, las terapias… Es bien difícil tener un patrón de 40 horas, no puedes estar diciendo todas las semanas: ‘Tengo cuatro terapias’”, comentó Suárez, quien agregó que cuando llegó Uber a la isla, se informó y comenzó a trabajar como conductora.

Suárez aseguró que necesitaba los ingresos para pagar una escuela especializada para su hijo, que tiene 18 años, “pero en su mentalidad, y en sus cosas, es como un niño de 9 o 10 años”. La conductora, además, tiene una hija de 27 años.

Actualmente, Carmen trabaja cinco días a la semana, y si su hijo tiene demasiadas citas médicas, cambia su rutina laboral a fines de semana, pues su esposo la ayuda con el cuido de su hijo. La madre de dos indicó que se disfruta su nuevo empleo, que le ha permitido añadir ingresos a su hogar, conocer en detalle otros municipios de la isla y personas de diversos países.

“Tú sabes dónde vas a recoger al cliente, pero no a dónde el cliente va. He ido a Yabucoa, he ido a Peñuelas, diferentes sitios que, cuando voy a guiar, tengo ese tiempo disponible”, puntualizó.

Tres trabajos y una agenda que empieza a las 5:00 de la mañana

El día de Vilmarie Toro inicia a las 5:00 de la madrugada, hora en la que se levanta para prepararse, hacer desayuno y preparar a sus dos hijos, un niño de 10 y una niña de un año y siete meses. Tras llevar a su hijo a la escuela empieza a trabajar como conductora de Uber, uno de los dos empleos que tiene, ya que también ofrece servicios de consultoría a dos empresas de construcción.

“Comencé a trabajar en Uber porque hubo una merma en el área de la construcción, soy ingeniera civil. Pues hubo una recesión en el área en que estaba trabajando en ventas y, pues, Uber surgió como una opción de compensar ese dinero que no estaba recibiendo”, dijo a Metro.

Toro supo de Uber cuando diversos compañeros de trabajo le recomendaron la alternativa, ya que ellos se habían registrado para compensar el ingreso económico que habían perdido.

“Me levanto todos los días a las cinco de la mañana en días de semana para preparar el desayuno, prepararme, preparar a los nenes, llevo a uno a la escuela, mi esposo lleva a la bebé. De ahí salgo a trabajar todo el día, ya sea en Uber o ya sea en los otros dos trabajos”, agregó.

Finalmente, Toro exhortó a las mujeres a que continúen trabajando por lo que necesitan sus familias, ya que “el cielo es el límite”, aconsejó la madre de dos quien, entre sus planes, tiene establecer su propia empresa de construcción.

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