Acuden a ayudar a islas devastadas por Irma

Varias islas del Caribe quedaron destrozadas a causa del huracán Irma.

Por AP

SANTO DOMINGO (AP) — Rescatistas franceses, británicos y holandeses acudieron el jueves al socorro de varias islas del Caribe donde el huracán Irma dejó al menos siete muertos y miles de personas sin techo, en un rumbo que presagia una catástrofe para Florida.

Una franja de Florida, que incluye buena parte del área metropolitana de Miami, con 6 millones de habitantes, quedó en estado de vigilancia, y los meteorólogos dijeron que Irma podría azotar toda la costa atlántica del estado antes de avanzar hacia Georgia y Carolina del Sur.

Las autoridades decretaron la evacuación obligatoria de partes de Miami y los Cayos de la Florida, a medida que se acercaba la tormenta de categoría 5 con vientos de 281 kilómetros (175 millas) por hora.

En las primeras horas de la tarde Irma se encontraba al norte de República Dominicana, donde las autoridades reportaron algunas inundaciones y la evacuación de varios miles de turistas y residentes, aunque sin víctimas fatales ni daños graves.

El cielo sobre la capital haitiana de Puerto Príncipe estaba despejado. Alrededor de un millón de personas estaban sin electricidad en Puerto Rico, rozado por la tormenta, pero en lo inmediato no se informó de víctimas.

Distinto fue el caso de las primeras islas alcanzadas por la tormenta, con escenas terribles de destrucción.

El primer ministro francés Edouard Philippe dijo que se confirmó la muerte de cuatro personas y heridas a otras 50 en la isla de San Martín, dividida entre Francia y Holanda. Las autoridades dijeron que esas cifras podían aumentar a medida que se evaluaban los daños.

Se reportaron tres muertes más, en la isla británica de Anguilla, en la independiente Barbuda y en el lado holandés de la isla San Martín.

“Esta podría ser fácilmente la tormenta más cara en la historia de Estados Unidos, lo que es decir mucho considerando lo que acaba de pasar hace dos semanas”, comentó Brian McNoldy, investigador de huracanes en la Universidad de Miami.

El ministro del Interior francés, Gerard Collomb, dijo que se enviaron 100.000 raciones de comida a las islas, el equivalente a cuatro días de suministros.

“Es una tragedia, tendremos que reconstruir las dos islas”, dijo. “La mayoría de las escuelas han quedado destruidas”.

Fotos y video de San Martín en las redes sociales mostraron grandes daños en el aeropuerto de Philipsburg e inundaciones en la ciudad costera de Maigrot. En San Bartolomé, Irma arrancó techos y provocó un apagón.

El primer ministro holandés Mark Rutte dijo que la tormenta “causó destrucción en gran escala de infraestructura, viviendas y negocios”.

“No hay electricidad, gasolina ni agua corriente. Las casas están bajo el agua, autos flotan en las calles, los habitantes están en la oscuridad, en viviendas arruinadas y aislados del mundo exterior”, añadió.

El presidente de Francia, Emmanuel Macron, dijo que viajaría a las islas tan pronto como lo permitan las condiciones climáticas.

Irma dejó a oscuras buena parte de Puerto Rico y azotó el territorio estadounidense con vendavales y aguaceros sin llegar a tocar tierra, antes de poner rumbo el jueves de madrugada hacia República Dominicana y Haití.

El gobernador de Puerto Rico, Ricardo Rosselló, dijo el jueves en conferencia de prensa que 6.200 personas se encontraban en albergues y que 70% de la población en la isla se quedó sin servicio eléctrico. Indicó que 42% de los hospitales están operando con generadores.

“Estamos en la fase de reconstrucción”, agregó.

Más al este las autoridades tenían problemas para llevar ayuda a las pequeñas islas caribeñas devastadas el miércoles por los vientos récord de 298 kilómetros (185 millas) por hora, mientras que la gente en Florida se apresuraba a prepararse para un posible golpe frontal en la zona de Miami.

Las comunicaciones eran difíciles en las zonas golpeadas por Irma y la información sobre los daños salía a cuentagotas.

Casi todos los edificios de Barbuda sufrieron daños cuando el ojo del huracán pasó casi por encima de la isla el miércoles por la mañana y en torno del 60% de sus aproximadamente 1.400 habitantes se quedaron sin hogar, dijo a The Associated Press el primer ministro de Antigua y Barbuda, Gaston Browne.

“Es una situación realmente horrenda”, dijo Browne tras regresar a Antigua de un viaje en avión a la isla vecina.

Las carreteras y sistemas de telecomunicaciones habían quedado destrozados, señaló, y la recuperación llevará meses o años. Un niño de dos años murió cuando una familia intentaba escapar de una casa dañada durante la tormenta, añadió.

En St. Thomas, en las Islas Vírgenes estadounidenses, Laura Strickling pasó 12 horas refugiada con su marido y su hija de un año en un sótano protegido con tablones, sin electricidad, mientras la tormenta rugía en el exterior. Salieron para encontrar la frondosa isla hecha trizas. Muchas de las viviendas de sus vecinos estaban dañadas y buena parte de la antes densa vegetación había desaparecido.

“No hay hojas. Es una locura. Una de las cosas que nos encantaba de St. Thomas era que había mucho verde. Y ha desaparecido”, dijo Strickling. “Esta comunidad tardará años en volver a levantarse”.

También se reportaron graves daños en San Martín, una isla que está dividida bajo el control de Francia y Holanda. Francia envió agua y alimentos de emergencia tanto a San Martín como a San Bartolomé, donde el paso de Irma dejó casas sin techo y destruyó el sistema eléctrico. Infantes de Marina holandeses que se trasladaron a San Martín y a otras dos islas bajo control holandés que fueron azotadas por Irma, señalaron que los daños son extensos pero no hay reporte de lesionados o heridos.

Para el jueves por la mañana el vórtice de la tormenta se ubicaba unos 155 kilómetros (95 millas) al norte de Punta Cana, en República Dominicana, y avanzaba con dirección oeste-noroeste a una velocidad de 28 kilómetros (17 millas) por hora.

En República Dominicana las lluvias provocaron inundaciones en algunas poblaciones y un deslizamiento de tierra en la península de Samaná, 250 kilómetros al noreste de Santo Domingo, afectó ocho viviendas, informó Rafael Carrasco, director de la Defensa Civil.

Poco más de 2.500 personas que viven en zonas de alto riesgo fueron evacuadas de forma preventiva.

“Lo peor no ha pasado”, insistió en conferencia de prensa Juan Manuel Méndez, director del Centro de Operaciones de Emergencias, al destacar que los mayores aguaceros se esperan después del mediodía.

Cerca de 60 vuelos de los diferentes aeropuertos dominicanos se vieron cancelados o afectados por el huracán. El aeropuerto de Punta Cana, el más activo del país, reanudó sus operaciones la mañana del jueves luego de permanecer cerrado varias horas.

En la zona turística de Bávaro-Punta Cana, donde 60% de las más de 40.000 habitaciones están ocupadas, sólo unos 500 turistas fueron llevados a instalaciones más seguras, informó Ramón Güilamo, gobernador de la provincia donde se encuentra el complejo turístico.

En Cuba, la localidad de Baracoa, devastada el año pasado por el huracán Matthew, esperaba fuertes penetraciones de mar, y se llamó a la población a realizar evacuaciones en el litoral de más de 80 kilómetros de extensión, 14 de ellos de playa, al tiempo que se pronosticó el desborde de los ríos que no podrán desaguar en el océano debido a la fuerza del tren de olas.

“Se abrirán las puertas de los centros laborales con condiciones para servir como sitio de protección a quienes consideren que deban trasladarse hasta allí para permanecer resguardado durante el paso de Irma”, dijo Odesa Fuentes, representante de la Defensa Civil de Cuba.

El Centro Nacional de Huracanes de Estados Unidos pronosticó que Irma mantendría la categoría 4 o 5 durante uno o dos días, en un rumbo que la llevaría justo al norte de República Dominicana y Haití el jueves, cerca de Turcos y Caicos y zonas de Bahamas por la noche y en los alrededores de Cuba en la noche del viernes al sábado. Después es probable que se dirija al norte, hacia Florida.

Se espera que llegue a Florida en algún momento del domingo, y el gobernador, Rick Scott, dijo que tenía previsto activar a 7.000 soldados de la Guardia Nacional para el viernes. Advirtió que Irma es “mayor, más rápida y más fuerte” que el huracán Andrew, que arrasó barrios enteros en el sur de Florida hace 25 años.

Los expertos temen que Irma pueda golpear toda la costa este de Florida, de Miami a Jacksonville y después se dirija hacia Savannah, Georgia, y a las Carolinas, afectando zonas muy pobladas y desarrolladas.

El jueves al mediodía, el Centro Nacional de Huracanes de Estados Unidos reporto que el huracán José se fortaleció y ya era categoría 2, con vientos sostenidos de 165 kilómetros (105 millas) por hora.

José sigue casi la mista trayectoria que Irma. El jueves por la tarde se encontraba a 1.060 km (660 millas) al este de las Antillas Menores y se dirigía al oeste-noroeste a 20 kilómetros (18 millas) por hora.

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