Más allanado el camino para deportaciones de indocumentados en Estados Unidos

Dos memorandos firmados por el secretario John Kelly amplían la base de indocumentados con prioridad de deportación del territorio de Estados Unidos y ofrecen más detalles sobre construcción de muro en frontera con México

Por David Cordero
Getty Images
Más allanado el camino para deportaciones de indocumentados en Estados Unidos

El secretario del Departamento de Seguridad Nacional, John Kelly, firmó ayer dos memorandos  para que se implemente una orden ejecutiva del presidente Donald Trump respecto a la seguridad en las fronteras y se refuerce la implementación de las leyes de inmigración.

“El CBP (Customs and Border Protection) está tomando medidas inmediatas en respuesta a la orden ejecutiva del presidente. Hemos identificado ubicaciones cerca de El Paso en Texas, Tucson en Arizona y El Centro en California, donde construiremos un muro en áreas donde las cercas o rejas ya no son eficaces”, se explicó en un documento publicado ayer por el Departamento de Seguridad Nacional en su portal cibernético.

La Patrulla Fronteriza también está en medio de una evaluación operacional que identificará las áreas prioritarias en las que el CBP pueda construir un muro o barrera física donde actualmente no existe”, añade la publicación.

Sobre el muro, el Departamento indicó que se han identificado fondos para iniciar la construcción inmediata y que se está trabajando con la Administración de Trump en ese sentido.

Además, en uno de los memorandos se enfatizó en que  el personal del Departamento debe dar prioridad a los extranjeros indocumentados que han sido condenados por cualquier delito, que han sido acusados de cualquier delito que no haya sido resuelto, que han cometido actos que constituyen un delito penal castigable o que hayan cometido fraude o tergiversación deliberada en conexión con cualquier asunto oficial ante una agencia gubernamental.

¿Qué más dicen los memorandos?

Del mismo modo, se incluyen a los indocumentados que han “abusado de cualquier programa relacionado con la recepción de beneficios públicos”,  así como aquellos sujetos a una orden final de traslado o deportación, pero que no han cumplido con su “obligación legal” de salir de los Estados Unidos.

Se trata de un considerable giro a las políticas del gobierno del expresidente Barack Obama, que se enfocaban estrictamente en inmigrantes hallados culpables de delitos graves o que habían cruzado la frontera recientemente.

De acuerdo al memorando, además, si un indocumentado no puede probar que ha estado viviendo en los Estados Unidos continuamente por dos años, él o ella podría ahora ser elegible para deportación acelerada. Anteriormente, esta política se limitaba a las personas detenidas a 100 millas de la frontera y que habían llegado al país en las últimas dos semanas.

Además, el nuevo ordenamiento hace más difícil que un indocumentado pueda solicitar las protecciones de asilo, algo que podía alargar la estadía de la persona en Estados Unidos, mientras se determinaba si el inmigrante era o no elegible.

Las directrices firmadas por Kelly no tienen efecto para los más de 750 mil dreamers protegidos bajo la Acción Diferida para los Llegados en la Infancia (DACA), firmada por Obama en 2012.

En conferencia de prensa la pasada semana, Trump había adelantado que mostraría “gran corazón” con este grupo específico de indocumentados.

No obstante, cualquier dreamer podría ser deportado si es considerado una amenaza a la seguridad pública o nacional, por ejemplo.

Ninguna de estas directrices puede aplicarse dentro de una escuela o iglesia, de acuerdo a una hoja informativa suministrada por el Departamento.

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