Vivo Fidel entre los universitarios

Cientos de estudiantes de la Universidad de La Habana rinden honor al líder revolucionario.

Por David Cordero

El calor e intenso sol no son problema. Miles de cubanos asisten –de forma voluntaria– a rendirle honor al expresidente y líder de la Revolución de Cuba, Fidel Castro.

La fila es kilométrica y largas las horas de espera, pero allí están y entre ellos un destacado grupo. Son cientos los estudiantes de la Universidad de La Habana que se aglomeran a las afueras de la Plaza de la Revolución, donde hoy y mañana estarán expuestas las cenizas del “Comandante”.

“!Viva Fidel, viva! !Viva la Revolución, vida!”, afirman a una sola voz. Frente a ellos, la bandera de Cuba. “Nosotros somos Fidel”, lee un enorme pedazo de tela que carga un grupo de estudiantes.

“Fidel desapareció físicamente hace mucho tiempo, hace muchos años”, dijo Rafael Dausá de Armas, de 23 años, en declaraciones a Metro. “Dejó de ser un hombre para ser un gigante, una idea, un concepto, una forma de pensar, un facilitador de cambio para el mundo”, añadió.

Dausá es estudiante de Psicología. Se describió como un “hijo de la Revolución”. Se trata de la generación nacida en la década de 1990, periodo de gran crisis económica y escasez en Cuba, producto de la caída de la Unión Soviética en 1991. Sobrevivieron la crisis y aquí están, haciendo fila en la Plaza de la Revolución. Para Dausá el futuro es claro. Son los jóvenes, según dijo, los encargados de continuar el legado de Fidel a través de la Revolución, pero también de actualizarla.

“Actualizar la Revolución, como lo dijo Fidel, es cambiar todo lo que deba ser cambiado, es tener sentido de momento histórico, es saber nuestro lugar, nuestra tarea”, explicó, al tiempo que es en términos económicos el cambio más urgente, aunque puntualizó en que hay elementos importantes que no son negociables.

“Nuestra soberanía, nuestra independencia, nuestra capacidad, nuestra autodeterminación, ser un país libre, donde personas de todas clases sociales pueden ir a la universidad, poder tener salud gratuita, tener acceso a determinados servicios que en otros lugares si no tienes dinero no los puedes tener”, recalcó.

Mientras conversan, esperan, no saben cuanto tiempo. Carla Guiardinü, de 20 años, se resguarda un poco en la sombra. Cuando se enteró del fallecimiento de Fidel, estaba de fiesta con sus amigos. El asombro y la tristeza la invadió de inmediato, relató. Sabía que el “Comandante” estaba mayor y que la gente al final muere, “pero uno nunca se lo espera”. Para ella, sólo hay una forma de describir a Fidel.

“Un líder, vaya, de los más grandes que ha existido en la historia del mundo y uno de los más grandes pensadores del siglo XX, un hombre muy grande que hizo muchas cosa Cuba y muchos países”, expresó la estudiante de la Facultad de Lenguas Extranjeras.

Para Ana Rodríguez, estudiante de 20 años, la muerte de Fidel Castro la toca de manera especial. Su abuelo, un fiel seguidor del pensamiento de Castro y la Revolución, murió hace dos años también un 25 de noviembre.

“Recuerdo que siempre me decía que siguiera los ideales de Fidel. Saber que dos figuras tan importantes en mi vida como fueron mi abuelo y Fidel hayan muerto el mismo día, de alguna manera no fue coincidencia, sino que dos grandes hombres deben estar ligados de alguna manera y Dios que ese día dejaran el mundo carnal pero para volverse inmortales”, dijo la joven a Metro.

Esa inmortalización de Fidel para haber sido consagrada, al menos en los cientos de estudiantes universitarios en la fila. La fuerza de su convicción se ve en sus rostros escritos con el nombre de “Fidel”, en los cachetes que llevan pintada la bandera de Cuba, en las miradas trists de algunos, ante la pérdida física de quien garantizó sus estudios, pero también en la mirada potente e los que prometen de los que prometen continuar ese legado.

“[La Revolución] es un proceso fuerte que no se construye a lo largo del tiempo, sino todos los días luchando por llevar adelante la Revolución, cumplir con nuestros ideales por encima de otras mentes que quieran que dejemos atrás el sistema socialista que estamos construyendo, es algo de todos los días”, afirmó Greysi Ramírez, de 18 años.

Según la estudiante de Derecho, no hay otra manera de rendirle honor a Fidel, que no sea continuando su tarea, “para que sienta orgulloso del pueblo que dejó”, expresó, y para eso el pueblo cubano está preparado “ideológicamente”, aseguró la joven.

En eso coincidió Jorni Quintana, de 20 años. Según él, Fidel es el fundador de “la mayoría” de las creencias del pueblo cubano, es quien ha guiado el modo de pensar de la gente en la isla, y ante eso el dolor de la pérdida –física–, pero no ideológica.

“Fidel está más impregnado en la ideología que en sólo un cuerpo, Sí es una pérdida en la esencia física, pero las cosas que ha creado, que ha hecho, no creo que cambien, porque están impregnadas en la juventud y la juventud dará su paso adelante para seguir manteniendo las cosas”, puntualizó el estudiante de radiología.

 

 

 

 

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