Expertos hablan del acceso a las armas y el discrimen

Expertos hablan sobre las consecuencias al interior de los Estados Unidos a partir del ataque en Orlando

Por David Cordero @David_cmercado
Te recomendamos este video:

var VideoTV=”oTy5YteNB6/country/PuertoRico/section/noticias/device/Desktop/type/embed/autostart/true/volume/80″;

Tras los hechos ocurridos en Orlando, catalogados como ataque terrorista y crimen de odio contra la comunidad Lésbica, Gay, Bisexual, Transexual y Transgénero (LGBTT), el presidente de Estados Unidos, Barack Obama, repudió cualquier trato discriminatorio contra las personas que practican la religión islámica en los Estados Unidos.

“El asesino en Orlando, el autor de la masacre de San Bernandino y autores de otras masacres, todos eran ciudadanos americanos. ¿Vamos a comenzar a tratar a los musulmanes americanos de modo diferente? ¿Vamos a comenzar a discriminar contra ellos por causa de fe? ¿Los republicanos de verdad están de acuerdo con esto? Por que esa no es la nación que nosotros queremos, eso no refleja nuestros ideales democráticas”, puntualizó el presidente.

De acuerdo a distintas pistas que han surgido de la pesquisa del Negociado de Investigaciones Federal (FBI, por sus siglas en inglés), el autor de los hechos ocurridos la madrugada del domingo en Orlando, identificado como Omar Mateen, era un extremista radicalizado hacia nociones del islam que son utilizadas como bandera de ataque por miembros de EI, aunque de acuerdo a Obama hay que tener claro que esas visiones no representan el sentir de millones de personas alrededor del mundo que practican la religión, cuyo dogma de fe se basa en el libro del Corán.

“Ellos quieren reclamar que son los verdaderos líderes de millones de musulmanes alrededor del mundo que rechazan sus locas nociones, quieren que nosotros los validemos, diciendo que ellos hablan en nombre del islam, esa es su propaganda y así es como funcionan”, expresó. “Si nosotros caemos en la trampa de peinar a todos los musulmanes con el mismo cepillo, y decir que estamos en guerra con una religión completa, entonces estaremos validando el terrorismo”, añadió el presidente.

Las declaraciones de Obama surgen en respuesta a expresiones hechas por el virtual candidato republicano a la presidencia de la nación, Donald Trump, quien aseguró que para eliminar este tipo de ataques dentro del territorio americano, debe prohibirse indefinidamente la entrada de musulmanes a Estados Unidos y debe reconocerse la clasificación de terrorismo radical islámico, a lo que Obama respondió que se se trata de una “distracción política” y que él y su administración saben a lo que se enfrentan, conocen su enemigo y cuán extremistas pueden ser, por lo que la estrategia para combatirlos no va a cambiarla con llamarlos de una forma distinta que podría propiciar un ambiente discriminatorio contra los practicantes del islam.

El presidente hizo un llamado a enfocar esfuerzos en limitar el acceso a las armas de fuego en los Estados Unidos, un derecho que está protegido bajo la Segunda Enmienda de la Constitución de la nación.

“Aquí, en la casa, si de verdad queremos ayudar a proteger a los americanos de extremistas en la casa, tenemos que hacer que sea más difícil para las personas que quieren matar americanos, poner sus manos sobre armas que le permiten matar docenas de inocentes. No podemos prevenir todas las tragedias, pero sabemos que respecto a la Segunda Enmienda, hay pasos guiados por el sentido común que pueden reducir la violencia con armas”, manifestó, añadiendo que “nosotros sabemos bien quién es el enemigo, nuestros miembros de las agencias de inteligencia saben cuál es la naturaleza del enemigo, así que nada cambia al utilizar la frase de islámicos radicales.”

La virtual candidata a la presidencia por el partido Demócrata, Hillary Clinton, aseguró por su parte que “nadie puede cerrar los ojos al hecho de que enfrentamos enemigos que usan una versión equivocada del islam” y dijo que de llegar a la presidencia, detener a los atacantes solitarios, como el autor de los hechos en Orlando, sería una de sus mayores prioridades.

Sin embargo, su propuesta también está enfocada en limitar el acceso a las armas de fuego, especialmente prohibiendo las armas de asalto, como el rifle AR-15 semi-automático que fue utilizado por el atacante en Orlando.

Línea fina entre la vigilancia y el discrimen

Hablar de una lucha contra el terrorismo desde Estados Unidos no se debe circunscribir a una lucha sobre islámicos radicalizados, de acuerdo a los expertos, una conclusión que surge a partir de un análisis de características de los responsables de varias masacres en la nación americana, incluyendo a Mateen, atacante en Orlando. Y es que el proceso de radicalización de una persona, hasta llevarla a cometer un ataque, no necesariamente está atado exclusivamente a ideas radicales de una sola religión o de una religión.

“La línea a caminar entre continuar observando las personas que se están conectando con Estado Islámico y ciertos líderes, es precisamente caer en la arena movediza en donde se empieza a observar una comunidad entera por los actos de algunos”, explicó la doctora Mayra Vélez, catedrática del departamento de Ciencia Política del Recinto de Río Piedras, de la Universidad de Puerto Rico (UPR).

Vélez criticó el hecho de que personas como Mateen y otros autores de masacres en los Estados Unidos, tuvieran acceso a la compra de armas de fuego tipo rifle, una que por su naturaleza es utilizada como arma de secuestro y ataque más allá de una mera protección personal -como lo establece la el derecho a portal armas en la Segunda Enmienda de la Constitución de Estados Unidos-, pese a que ya muchas de estas personas presentan algún tipo de antecedente psicológico o forman parte de alguna lista de sospechosos del Negociado Federal de Investigaciones (FBI, por sus siglas en inglés).

“También es un asunto de cómo podemos parar estas personas que son sospechosas de adquirir material y armamento para cometer esto tipo de atrocidades. La pregunta no es solamente qué tenemos que hacer para proteger al país de posibles amenazas desde afuera, pensando que el terrorismo está viniendo por la inmigración. Sino también cómo manejar personas que se están radicalizando (dentro de EE. UU.). No solamente estamos hablando de terroristas islámicos, sino terrorista de derecha y ultraconservadores que también han cometido actos nefastos, como es el caso de la iglesia Carolina en Carolina del Sur”, añadió la experta en relaciones internacionales.

Por su parte, el profesor José Rivera, analista político internacional, criticó principalmente las propuestas de Trump para combatir el terrorismo al interior de los Estados Unidos, prohibiendo la entrada de musulmanes a territorio estadounidense, e hizo un llamado a no permitir o apoyar discursos políticos marcados por el odio y el miedo.

“En tanto y en cuanto el discurso del odio, principalmente del miedo, prevalezca, en tanto y cuanto se le permita a los enemigos del pluralismo político y del respeto a la diversidad que puedan crear imaginarios de miedo, de terror, en la psique colectiva de los americanos a través de los medios, pues ciertamente la posibilidad política, sobretodo si gana una persona como Trump y obtiene mayoría republicana en Senado y Cámara, la posibilidad de que esto se de, se vuelve más real y más probable”, puntualizó Rivera.

¿Crimen de odio o ataque terrorista?

Los expertos entrevistados por Metro también criticaron el hecho que muchos políticos, especialmente conservadores republicanos, han omitido en sus declaraciones un hecho que para ellos es contundente, que no sólo se trató de un ataque terrorista, sino también un crimen de odio.

“Políticos republicanos conservadores han catalogado esto como un ataque terrorista, que de hecho lo es. Sin embargo, esa es la única categorización que le ponen, ni siquiera utilizan el término crimen de odio y esa invisivilización está patente en el debate”, dijo Rivera, añadiendo que en el debate también hay que considerar “algunos elementos dentro del conservadurismo religioso, donde hay un odio visceral y virulento hacia la comunidad LGBTT. Los fundamentalistas son fundamentalistas, independientemente de si son islámicos o cristianos”, añadió, al tiempo que hizo un llamado a la comunidad LGBTT a levantar su voz y no pormitir que se excluya la clasificación de crimen de odio en el caso de Orlando.

“El hecho de categorizar un discurso, la ausencia de un crimen de odio, es también una fuente, es también un tipo de violencia”, manifestó.

De acuerdo a una publicación del Washington Post, desde el 1991 se han reportado al Negociado de Investigaciones Federal (FBI, por sus siglas en inglés), más de 100 mil crímenes de odio. En zonas como Medio Oriente y algunas partes de África, las personas homosexuales son uno de los principales blancos de ataque por parte de extremistas islámicos, como los miembros del grupo terrorista Estado Islámico.

“No me parece raro dentro del marco ideológico del conservadurismo religioso, porque eso es igual tanto en el cristianismo como en el islam, en donde se ve a la comunidad LGBTT como una desviación de la norma religiosa”, expresó Vélez, por su parte.

De hecho, Seddique Mir Mateen, padre del atacante, dijo a los medios que había comenzado a ver en su hijo algunas señales de homofobia a la comunidad LGBTT.

“Así que ya se veía venir una tendencia de odio hacia esta comunidad y básicamente lo que lo hizo actuar fue continuar con el proceso de radicalización”, explicó Vélez, añadiendo que ese sentir hacia la comunidad antecede cualquier lazo con algún grupo terrorista, de modo que, a su juicio, los actos perpetuados en Orlando, son también un crimen de odio.

“Llegó un punto en el que probablemente decidió terminar su vida y utilizar sus prejuicios exacerbados en contra de la comunidad LGBTT. Su salida al mundo implicó hacer una declaración solemne en el 911 jurando lealtad al Estado Islámico y agarrar un rifle automático, entrar a una discoteca y llevarse consigo alrededor de 50 vidas”, apuntó, por su parte, el profesor Rivera.

Loading...
Revisa el siguiente artículo