Unión de Cruz y Kasich: ¿sufre Trump o el Partido Republicano?

Un experto analiza las consecuencias

Por David Cordero @David_cmercado

Un acuerdo entre el senador de Texas, Ted Cruz, y el gobernador de Ohio, John Kasich, ha dejado mucho que decir. Ambos precandidatos a la presidencia de los Estados Unidos por el Partido Republicano buscarán alejar de la candidatura a su rival más importante en la contienda, el también precandidato Donald Trump.

Para ello, Kasich pedirá a sus seguidores que voten por Cruz en las primarias de indiana el próximo 3 de mayo –estado que podría sumarle bastantes votos al gobernador de Ohio-, mientras que Cruz hará el mismo sacrificio por Kasich en Oregon y Nuevo México, para evitar que Trump alcance los 1,237 delegaods que necesita para convertirse en el candidato presidencial antes de la convención republicana en verano. Pero dicha estrategia no necesariamente podría ser bien recibida por los votantes y muy probablemente no refleja en sentir de quienes están llegando hasta las urnas.

“En términos de votos y delegados que ya están comprometidos para votar Trump no hay mucho que se pueda hacer al respecto. Lo que confirma la alianza estratégica de Kasich y Cruz para trabajar los estados donde ellos tienen más posibilidades, es el deseo del ‘establishment’, de la élite del Partido Republicano, de destronar a Trump y negarle por cualquier medio la nominación a la presidencia”, explicó el analista político internacional, el profesor José Rivera, en entrevista con Metro.

De acuerdo al experto, a diferencia del Partido Demócrata -donde si bien es cierto que Bernie Sanders apela a una gran cantidad de personas decepcionadas por situaciones económicas, las posturas de Hillary Clinton han logrado capturar más votos y su primera posición ha sido tolerada tanto por su rival más importante como por los líderes de su partido-, el Partido Republicano y sus líderes no han sabido tolerar las posturas de Trump en términos democráticos y se niegan a respetar la voluntad de los constituyentes republicanos.

“Con este esfuerzo sistemático y malintencionado en el sentido más técnico de la palabra de negarle a Trump no solamente la nominación, sino tratar de alterar en ese sentido las reglas del juego para evitar que él logre la nominación del Partido Republicano, al fin y al cabo el gran daño se lo está haciendo el propio Partido, uno que utiliza tácticas antidemocráticas para negarle a un candidato -por más malo que sea- la nominación, y un partido que ha cultivado en ese sentido una ideología extremista y acciones políticas antipatrióticas”, dijo Rivera.

En ese sentido, el experto indicó que los señalamientos de Trump basados en principios democráticos son tanto válidos como legítimos, y es un sentir que se podría ver reflejado en los votos de las personas. Por un lado, podría provocar una merma en la cantidad de votos republicanos en todos los niveles (elecciones presidenciales, de gobernadores, senadores y representantes) y puede generar una serie de interrogantes ideológicas en los electores. Es decir, el liderato republicano, en aras de buscar un candidato a la presidencia que unifique el  Partido rezagando a Trump, podría lograr el efecto contrario.

“Desde la lógica del elector que ya votó por Donald Trump y los que vayan a votar por Trump en las próximas primarias, podrían levantarse interrogantes como, ¿qué tipo de Partido Republicano es este que altera las reglas del juego, simplemente porque percibe mal a esta persona?, ¿este partido verdaderamente me representa?, ¿este partido verdaderamente va a tomar en cuenta que lo que yo”, señaló Rivera.

El anuncio del acuerdo entre Cruz y Kasich se dio el domingo, dis días antes de las primarias presidenciales que se celebran hoy en Connecticut, Delaware, Rhode Island, Maryland y Pennsylvania. Se trata de un “súper martes”, dado que están en juego 172 delegados republicanos. Al momento, Trump acumula 846 delegados, Cruz tiene 563 y Kasich se mantiene en 147.

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