Baja participación electoral en Estados Unidos

Solo un 42 % de los estadounidenses votaron en las elecciones de medio término en 2014

Por David Cordero @David_cmercado

Un estudio llevado a cabo por el Pew Research Center reveló que en las elecciones de medio término en el año 2014, en las que se renovaron los 435 escaños de la Cámara de Representantes  y un tercio de las 100 bancas del Senado de Estados Unidos, solo un 42 % de los ciudadanos aptos para votar llegaron hasta las urnas para ejercer ese derecho.

Las razones que describen los no votantes para no acercarse a las urnas son principalmente que no se identifican con ninguno de los dos partidos (Republicano y Demócrata) o que su situación de vida, cualquiera que sea, no va a cambiar con ninguno de los candidatos que llegue al poder.
No votar también puede ser considerado como un modo de expresión. Pero esa dinámica, sin embargo, puede que no se repita en las elecciones presidenciales de este año, en las que dos de los precandidatos principales —Donald Trump, por el Partido Republicano, y Bernie Sanders, por el Demócrata— han enfocado muchas de sus propuestas de campaña en atender asuntos que parecen generar interés en la gran comunidad de no votantes.

De acuerdo con el estudio, aproximadamente un tercio de los no votantes son menores de 30 años y la mayoría son menores de 50 años, versus los votantes, entre los que solo el 10 % son menores de 30 años y el 39 % son menores de 50.

Por otro lado, los no votantes poseen más diversidad racial y étnica. Uno de los datos más importantes es que el 43 % de los que no son propensos a las urnas son hispanos, africanos y minorías étnicas y raciales estadounidenses u otras. Ese porcentaje es el doble de la cantidad registrada entre los votantes.
De convertirse Trump en el candidato republicano a la presidencia, sus propuestas antimigratorias y la idea de reforzar la frontera entre México y Estados Unidos pueden llevar hasta las urnas al menos a una parte de esa población.

Casi la mitad de los no votantes, además, tienen ingresos familiares de menos de $30 mil, en comparación con el 19 % de los votantes que registraron ese mismo ingreso. A eso se suma que la mayoría de los no votantes (54 %) no han asistido a la universidad, mientras que el 72 % de los votantes indicaron haber completado algún grado de educación superior.

Este último dato favorece principalmente al precandidato Demócrata Bernie Sanders, quien ha propuesto en su campaña el acceso gratuito a la educación universitaria. Expertos ya han señalado que este año varias de las campañas políticas han enfocado aspectos en la microfocalización. Es decir, que han hecho énfasis en problemas que no necesariamente afectan a la mayoría o son de interés general, pero les asegura cierta cantidad de votos. 

Sobre la posibilidad de que en las elecciones presidenciales de noviembre se repita una baja participación electoral, el analista político internacional, profesor José Rivera, dijo a Metro que “va a depender de cómo ambos partidos transmitas el mensaje electoral. Habiendo dicho eso, hay que tener en cuenta que el electorado republicano, es decir, todos esos votantes que tradicionalmente apoyan con sus votos al Partido Republicano, siempre han sido mucho más disciplinado y propenso a participar. El electorado demócrata es mucho más diverso en ese sentido”.

“El Partido Demócrata tiene que apelar, no solamente a los blancos estadounidenses, sino a los hombres y mujeres de distintas razas, distintos grupos étnicos, a los afroestadounidenses, latinos, clase trabajadora, clase media, clase media alta, entre otros, por lo tanto ese electorado es mucho más diverso y tienen que apelar, además, a un sector del electorado que son los millennials, que hasta cierto punto son muy receptivos a las ideas progresistas que pueda tener el Partido Demócrata”, añadió Rivera.

La descripción de esa población que describe el profesor, coincide mucho con varios de los datos descriptivos que menciona el estudio de Pew Research Center sobre los no votantes. De modo que, dentro de ese grupo, es probable que el Partido Demócrata tenga la oportunidad de conseguir más votos, si el discurso del candidato o candidata logra apelar a los individuos. De acuerdo a Rivera, también será clave el hecho de que quien se convierta en el candidato demócrata, ya sea Sanders o Clinton, logre unificar las propuestas que ambos han propulsado en las primarias de cara a las elecciones presidenciales. 

“La investigación de Pew Research indican una sola cosa. La baja participación electoral afectan casi exclusivamente al Partido Demócrata. La multiciplidad de propuestas que existen sí va a entusiasmar a ese electorado potencial. Pero normalmente también tiene que ver muchísimo con el hecho de que ese líder o esa líder que se convierta en el candidato o candidata pueda unificar todas las propuestas y convertirlas en una plataforma real que apele a un gran espectro del electorado”, explicó.

Queda esperar por la culminación del periodo primarista y, posteriormente, las elecciones presidenciales en noviembre de 2016, para estudiar la participación.

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