Legado de Alberto Fujimori amenaza posibilidades de triunfo de su hija

Una posible coalición de partidos de minoría podría alejar a Fujimori de la presidencia en una segunda ronda de votaciones

Por David Cordero @David_cmercado

A pesar de la clara victoria de la candidata del partido Fuerza Popular, Keiko Fujimori, en las elecciones presidenciales del Perú celebradas el pasado domingo, la segunda ronda de votaciones el próximo 5 de junio podría dejarla fuera del puesto presidencial.

“Una de las reformas que se estableció en muchos países de América Latina, sobre todo después de las dictaduras en la década de los 80, fue el sistema de varias rondas para escoger al presidente”, explicó a Metro el profesor Phillip Escoriaza, internacionalista.

El profesor añadió que en muchos países se ha visto que los partidos que quedan fuera de la contienda en la primera ronda se alinean al candidato que quedó en segundo lugar e impulsan su triunfo en una segunda ronda.

En el Perú, para que un candidato alcance la presidencia en la primera ronda, debe obtener el 50 % más uno de los votos. En las elecciones del domingo, Fujimori obtuvo un 39.55 %, seguido por Pedro Pablo Kuczynski, de Peruanos por el Kambio, con 22.11 %, y Verónika Mendoza, del Frente Amplio, con 18.27 %.

Más rezagado quedó el postulante de Acción Popular, Alfredo Barnechea, con 7.19 % de los votos, y Alan García Pérez, con 5.92 %. Pero son estos últimos candidatos los que pueden alinearse con Kuczynski, un candidato que, según explicó Escoriaza, se parece a Fujimori en térmnios de la visión política y de gobierno.

“Él representa los intereses de la banca y, en ese sentido, se parece a Fujimori. Con la experiencia que tiene con el Fondo Monetario Internacional se convierte en otra opción de la
derecha”, expresó.

Por otro lado, cabe señalar que, en términos generales, los votantes en América Latina parecen estar moviéndose más hacia los partidos de centro y derecha, en respuesta a desaciertos políticos de dirigentes de izquierda.

“[Los partidos de izquierda] van a tener que retomar su agenda y examinar en qué cosas les ha ido mal. En el caso de Brasil, por ejemplo, los escándalos de corrupción y los traspiés políticos de Lula hacen ver que lo que se le criticaba a la derecha, la izquierda no estaba exenta de ello, y eso lacera la base de los partidos. En parte eso explica por qué el electorado puede moverse a otras opciones”,
puntualizó Escoriaza.

En el Perú los partidos de derecha se quedaron con el primer y segundo lugar en la primera ronda de elecciones. Sin embargo, para Keiko, la carrera se complica, pues la sombra de su padre, el expresidente y convicto político peruano Alberto Fujimori, podría restarle votos.

“Si bien está claro que, al finalizar el mandato del padre, Perú había alcanzado duplicar el producto nacional bruto y se había desmantelado en esencia el Sendero Luminoso como fuerza terrorista, a Fujimori la va a perseguir el peso dramático del legado de un padre que presidió un autogolpe de Estado y quien se demostró haber ordenado el asesinato de civiles y violaciones de derechos humanos”, manifestó el internacionalista.

Alberto Fujimori, de hecho, fue condenado a 25 años de prisión en abril de 2009, por delitos de asesinato con alevosía, secuestro agravado y lesiones graves, tras ser hallado culpable intelectual de las matanzas de Barrios Altos, en 1991, y La Cantuta, en 1992, cometidas por un escuadrón del ejército conocido como el grupo Colina. También fue declarado culpable por el secuestro de un empresario y un periodista, apropiación de fondos públicos y falsedad ideológica en agravio del estado.

Su hija Keiko había planteado que, de convertirse en presidenta del Perú, otorgaría a su padre un indulto, aunque luego de una ola de críticas la candidata presidencial tuvo que firmar una especie de compromiso que establece que no otorgará el perdón, según explicó Escoriaza.

“Fue como una estrategia mediática, pero es un compromiso que si no cumple podría tener consecuencias políticas”, indicó el profesor.

Keiko Fujimori tiene una larga carrera política en Perú, que comenzó en 1994 cuando se convirtió en la Primera Dama del país a los 19 años, la más joven joven en la historia de América, tras el divorcio de sus padres. También ha sido congresista del Perú y en el 2011 fue candidata a la presidencia, pero quedó en segundo lugar.

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