¿Rezagado Puerto Rico frente a Cuba?

La administración de Obama parece estar enfocada en el restablecimiento diplomático y económico de Cuba, mientras son pocas las expresiones respecto al caso de Puerto Rico

Por David Cordero @David_cmercado

A diferencia de las limitadas expresiones del presidente Barack Obama respecto a la crisis económica y financiera de Puerto Rico, el presidente reafirmó ayer su compromiso con el restablecimiento de relaciones diplomáticas con Cuba y el desarrollo económico de la isla, al convertirse en el primer presidente estadounidense en pisar suelo cubano, tras más de cinco décadas de enemistad entre ambos países y 88 años desde la última visita de un primer mandatario de Estados Unidos. 
 
Metro conversó con el doctor Waldemar Arroyo, experto en política y relaciones internacionales, quien explicó las posibles razones por las cuales el caso de Cuba ha logrado capturar la atención de la administración de Obama, versus la poca acción que ha demostrado el primer mandatario en torno a la crisis fiscal de Puerto Rico. Para Arroyo, una de las principales razones que motivado el enfoque hacia Cuba, es la presión que han ejercido distintos gobiernos en apoyo a la más grande de las Antillas mayores.  
 
“Ha habido una presión significativa de los países latinoamericanos que le han hecho saber a Estados Unidos su apoyo a Cuba. Además, en la Asamblea General de las Naciones Unidas, la política del embargo a Cuba ha perdido apoyo y Obama ha entendido que es una política obsoleta”, explicó el profesor en el Recinto de Mayagüez de la Universidad de Puerto Rico. 
 
Desde el año 1998, la Asamblea General de las Naciones Unidas (ONU) ha votado en contra del bloqueo o embargo económico a Cuba, con excepción del propio Estados Unidos, Israel, Islas Marshall y Palaos. Asimismo, en la Cumbre de las Américas, evento que reúne cada tres años a los gobernantes de los países de América Latina para tratar temas diplomáticos y comerciales de importancia continental, ha dejado claro a Estados Unidos su intención de no excluir a Cuba de esas reuniones y negociaciones. Finalmente, en el 2010 se crea la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC), que excluye a Estados Unidos y Canadá y lo que plantea un nuevo reto para la nación americana, en primer lugar por la inclusión de Cuba como uno de sus miembros y, en segundo lugar, porque afianza el apoyo de Latinoamérica a Cuba. 

Arroyo enfatizó en la necesidad de que el Gobierno de Puerto Rico hable sobre la crisis del país en foros internacionales que atrapen la atención mundial, como la propia CELAC, así como en la Asamblea General de la ONU, como una herramienta para ejercer presión al Gobierno de los Estados Unidos, que al momento se ha negado a permitir que Puerto Rico se acoja al Capítulo 9 de la Ley de Quiebra Federal, lo que a su vez facilitaría que la Isla reestructure la deuda gubernamental ascendente a 72 mil millones. Aunque Obama habló sobre la situación de Puerto Rico en la reunión de enero de los demócratas de la Cámara baja del Congreso y mostró apoyo a que el Congreso permita una reestructuración de la deuda, la presión ha sido poca. 

Por su condición de estatus político, Puerto Rico no es miembro, como país, de ninguno de los foros internacionales antes mencionados, por lo que la única forma de tener acceso a esos foros es a través de otros gobiernos. 
 
“Cuba es un estado soberano y lo que ocurre entre ambos países repercute en el mundo entero. Estados Unidos ve a Puerto Rico como un asunto interno y hay muy pocas presiones internacionales sobre el caso de nuestra isla. En ese sentido, cualquier administración que esté gobernando Puerto Rico, tiene que estar en esos foros para defender los derechos de Puerto Rico. Entiendo que ahí no hay ninguna falta de lealtad a Estados Unidos, se trata de ejercer una presión continua”, explicó Arroyo.
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