Verdadero reto nuevos siete supervisores de P.R.

Crisis. Tres economistas advierten que la complicada crisis socioeconómica de la isla podría empeorar si el organismo se aferra solo a medidas de austeridad

Por Víktor Rodríguez @viktor_rodz

De entrada, ha trascendido que la recién nombrada Junta de Control Fiscal que supervisará las finanzas de Puerto Rico durante cinco años priorizará la austeridad financiera a fin de conseguir los fondos para cumplir con los acreedores de los sobre $70 mil millones que adeuda el Gobierno.

Sin embargo, lo cierto es que este organismo tomará medidas en un país que lleva 10 años de recesión económica, que ha perdido 8 % de su población desde 2006 y que, de los que quedan, el 46.2 % vive bajo nivel de pobreza, según datos de la “Encuesta de la comunidad” del Censo de 2014.

Aún más, se enfrentan también a una población en la que 1,284,162 personas dependen del Programa de Asistencia Nutricional (PAN) para poder comer. Aun así, vienen a cobrar. Por esta razón, expertos apuntan a que el país debe estar preparado para enfrentar una hecatombe mucho mayor de la que se observa actualmente, cuando los principales indicadores económicos se colocan en la baja.

“Si esa Junta actúa como parece que lo hará, lo que nos espera en los próximos cinco años va ser austeridad fiscal y, por lo tanto, restricciones que se traducirán en un continuo agotamiento de la economía de Puerto Rico”, apuntó el economista Francisco Catalá.

Hasta julio de este año, la actividad económica local evidenció un panorama crítico para los trabajadores, las empresas privadas, el Gobierno y las organizaciones no gubernamentales de la isla.

Este es el caso del índice de actividad económica, que en julio observó una baja de 1.8 %, principalmente debido a una caída de 19 % en las ventas de cemento. A esto se suma un aumento en las quiebras de negocios de 3.7 % (6,109 locales cerrados hasta julio) y una disminución de 0.8 % en la nómina del empleo no agrícola, lo que coloca la tasa de desempleo en la isla en un 11.4 %, es decir, 6.5 % más que la de Estados Unidos. Ante esto, Catalá señaló que la Junta de Control Fiscal federal debe estar clara de que llegará a tomar decisiones sobre un país en que todos los sectores económicos están menguados y donde el sector público arrastra con un déficit presupuestario insostenible e inhabilitado para emitir deuda.

“Desafortunadamente, es una junta que, por su composición de carácter neoliberal y conservador, lo único que pensará es por el lado de los bonistas. A la luz de su ideología y de sus sesgos, se van a ir por el gasto, y esos ahorros traducirlos hacia el pago de la deuda, en lugar de hacer una verdadera reforma fiscal”, dijo.

Con él coincidió el también economista Iván Chardón, quien vislumbró un panorama nefasto para la isla al tomar en cuenta que no se prevé que la Junta impulse medidas de desarrollo económico.

“Viviremos momentos desesperantes, porque la Junta va a tener que sentarse a ver qué hacer para balancear el presupuesto, y, a la par, cumplir con la deuda. Lo que va a pasar es que se afectará el bolsillo del puertorriqueño”, comentó.

Y si se afecta el bolsillo, como alerta el experto, el cantazo caería sobre los negocios que de por sí ya vieron una baja en ventas de 1.4 %, según datos del índice de gestión de compras de manufactura correspondiente a abril de 2016.

“Los sacrificios serán dramáticos. Estamos hablando de cambios en la forma en la que el Gobierno de Puerto Rico funciona”, apuntó, por su parte, el economista Antonio Rosado en entrevista con Telenoticias.

Y es que, en medio de todas esta incertidumbre y de un país que en 2014 vio partir a 64,000 personas, se ubica el aparato gubernamental, que este año espera recaudar $9,100 millones para poder operar el presupuesto del año fiscal 2016-2017.

“En la práctica, lo importante es cuál es la visión que tienen de Puerto Rico. Cómo trabajarán en el desarrollo económico, pues no veo ninguno que tenga experiencia en esa área”, señaló Rosado.

Loading...
Revisa el siguiente artículo