Boricuas no tienen tiempo para el ocio

Estudio. Según el Grupo de Estudios del Trabajo de la UPR, diligencias, múltiples trabajos y obligaciones familiares limitan el tiempo libre de los trabajadores.

Por Víktor Rodríguez @viktor_rodz

Vivimos ajetreados. Ese fue uno de los hallazgos principales de un estudio de cuatro años que ayer presentó el Grupo de Estudios del Trabajo (GET), de la Universidad de Puerto Rico (UPR), que midió la relación entre el tiempo libre y el trabajo de los puertorriqueños.

En concreto, la investigación halló que la crisis laboral y la baja de productividad de algunos trabajadores podría responder al escaso tiempo de ocio que permite la vida cotidiana de los profesionales, lo que a su vez se relaciona con la falta de políticas públicas que impulsen cambios en esa dinámica.

“Este estudio es de gran importancia para el país, ya que presenta soluciones innovadoras para las situaciones que enfrenta a diario la clase trabajadora. Es importante destacar que una mejor calidad de vida y excelentes condiciones de empleo son vitales para tener una vida saludable”, indicó el doctor Noel Aymat Santana, rector del Recinto de Ciencias Médicas de la UPR.  

La investigación concluyó que  la gente tiende a estar ocupada todo el tiempo con diligencias, múltiples trabajos, obligaciones familiares y el trabajo doméstico. También se dedujo que existen diferencias significativas entre generaciones, género y clases sociales, en el tiempo que emplean en el trabajo, la familia, el tiempo libre y el descanso.

Sin embargo, el problema se complica debido a que los hallazgos del estudio también mostraron que la isla carece de espacios públicos que fomenten actividades de ocio. Según los expertos, esa limitación incide en el aumento de problemas de salud física, mental y emocional en la población. 

Ante ese panorama, el GET recomendó crear regulaciones para establecer menos horas de trabajo o reducir las jornadas de trabajo en aras de una mayor productividad y mejor salud de la población trabajadora. Asimismo, instaron a que se restituya “la cultura de espacios público a fin de promover mayores actividades para el ocio y la recreación colectiva como formas de salud ineludibles”.

Urgen a más microempresas

Debido a que la investigación se centró en la crisis laboral en el país, también descubrió que, a pesar de los esfuerzos gubernamentales para fomentar las microempresas, existe una baja participación en este tipo de iniciativas y múltiples dificultades para su desarrollo. En ese caso, señalaron a las mujeres, personas de escasos recursos y otros sectores vulnerables, como la población con menor acceso a los programas de ayuda para establecer microempresas. Destacaron que las fuentes de financiamiento y los permisos requeridos son los problemas más comunes entre los operadores de microempresas. Ante esto, los académicos urgieron al Gobierno a que mejore “el acceso de las mujeres y otros sectores empobrecidos del país a programas de ayuda, incentivos y redes de apoyo consecuentes para el desarrollo de microempresas”.

Según la doctora Laura Ortiz Negrón, coordinadora del GET, “a partir de estos hallazgos y recomendaciones, nos proponemos gestar los cambios necesarios para transformar el mundo del trabajo, el ocio, la recreación, el bienestar social y la educación general mediante políticas públicas innovadoras, integrales y sostenibles”. 

“Si tomamos en cuenta estos datos y nuestro compromiso desde la academia, otro Puerto Rico es posible. Los beneficios para todo el país serán un mejor desarrollo humano y bienestar, un desarrollo socioeconómico asertivo, una mejor salud y convivencia”, destacó Ortiz Negrón.
 

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